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Todas las pruebas llevan al móvil del fiscal general: borrado de mensajes y llamadas en el día D

El informe de la Guardia Civil detalla los movimientos del fiscal para borrar información que ahora hubiera sido muy relevante en la causa en la que está implicado.

El fiscal general borró sus mensajes de Whatsapp dos veces el mismo día que el juez le abrió causa

Interior refuerza la seguridad de García Ortiz tras la difusión de datos personales en documentos entregados al Supremo

ondacero.es

Madrid |

Todas las pruebas llevan al móvil del fiscal general: borrado de mensajes y llamadas en el día D | EFE

El contundente informa de la Unidad Central Operativa (UCO) que ha remitido al magistrado Ángel Hurtado, complica más si cabe la situación del fiscal general del Estado, Álvaro García Ortiz. Según la investigación, García Ortiz borró todos sus mensajes de WhatsApp en dos ocasiones el 16 de octubre de 2024, coincidiendo exactamente con la apertura de la causa judicial en su contra.

El magistrado Hurtado había iniciado ese día una investigación contra el fiscal general por un presunto delito de revelación de secretos, tras la filtración de información confidencial sobre Alberto González Amador, pareja de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, investigado por fraude fiscal.

Según el informe de la UCO, "la falta de mensajes anteriores al 16 de octubre de 2024 en la aplicación de mensajería instantánea de WhatsApp se debe, fundamentalmente, al vaciado o borrado intencionado de todos los mensajes contenidos en las distintas conversaciones, siendo realizada esta acción hasta en dos ocasiones el indicado día 16 de octubre".

El uso de Gmail en lugar del correo oficial

Las explicaciones ofrecidas por García Ortiz sobre aspectos cruciales de la investigación resultaron llamativas. Por ejemplo, su justificación para utilizar una cuenta personal de Gmail para recibir información confidencial, alegando retrasos en el correo oficial de la Fiscalía, resulta cuando menos cuestionable, considerando la naturaleza sensible de las comunicaciones en cuestión.

Un borrado que conduce a la voluntad deliberada de hacerlos desaparecer. Y esto quizás sea especialmente grave en el caso del Gmail. Porque explicaría por qué cuando le preguntaron a qué correo le enviaban la información, él aportara una cuenta privada de Gmail y no la de la Fiscalía. Ahora es imposible saber qué hizo o a quién envió ese documento confidencial.

Borrado y cambio de dispositivo

Los investigadores constatan que García Ortiz cambió de dispositivo móvil una semana después del inicio de la causa. Este movimiento ha dificultado aún más el acceso a posibles pruebas. Además, el informe señala que el fiscal general eliminó recientemente su cuenta personal de Gmail, otro obstáculo para esclarecer los hechos.

Tráfico de llamadas inusual

El análisis revela que durante la noche de la filtración, en un período de cuatro horas (de 20:00 a 00:00), García Ortiz realizó 20 llamadas telefónicas, una frecuencia notablemente superior a su patrón habitual de 0 a 4 llamadas en el mismo horario durante los días previos.

Un hallazgo significativo es la identificación de múltiples comunicaciones con una línea telefónica perteneciente a la Dirección General de Racionalización y Centralización de la Contratación del Ministerio de Hacienda. Específicamente, se registraron siete llamadas entre el Fiscal General y este número desde el 12 de marzo, fecha de la filtración de la denuncia contra González Amador, hasta el 14 de marzo, día posterior a la filtración del correo de confesión.

El informe también documenta comunicaciones con altos cargos de la Fiscalía, incluyendo conversaciones con las fiscales Superior y Provincial, Lastra y Rodríguez, así como con Diego Villafañe, jefe de la Secretaría Técnica. Además, se detectaron tres llamadas adicionales con otro número móvil vinculado al Ministerio de Hacienda.

Un detalle relevante es la única llamada no atendida de un periodista a las 21:38 horas, quien posteriormente publicaría el contenido del correo a las 23:25 horas. La UCO concluye en su investigación que no se registraron llamadas fuera del ámbito de la Fiscalía, aunque esto no descarta la posibilidad de que el Fiscal General haya mantenido comunicaciones por otros medios.

La investigación sigue su curso, pero el informe de la UCO deja claro que el borrado de información por parte de García Ortiz plantea serias dudas sobre su actuación y complica su defensa ante las acusaciones de revelación de secretos.