TRIBUNALES

Ábalos denuncia ante el Tribunal Supremo "juicios paralelos" para "intoxicar" los procesos judiciales

ondacero.es | Servimedia

Madrid |

El exministro de Transportes José Luis Ábalos ha hecho uso de su derecho a la última palabra en el juicio mascarillas que celebra el Tribunal Supremo (TS) para denunciar los "juicios paralelos" que se usan para "intoxicar" los procesos judiciales.

"Es mi última palabra en este proceso", ha dicho al incicio. "Pese al cansancio, el ambiente ha ido bajando mucho emocionalmente; tengo que aprovechar. Me juego la poca vida que me queda, que no es demasiada".

Me juego la poca vida que me queda, que no es demasiada

El acusado ha señalado a la instrucción: "Toda esta causa estaba predeterminada; todo el proceso ha ido con esa predeterminación acompañada de la presión mediática". A su juicio, es algo que le parece "pura melancolía hablar del derecho al honor" y que así "es imposible defenderse".

El juicio como "cuestión orquestada financiada y guiada"

En este sentido, asegura que "este juicio ha sido una cuestión orquestada, financiada y guiada para ir conformando una imagen tan deshumanizada en lo moral y en lo reputacional, que parezca que se es capaz de cualquier hecho".

El exministro ha insistido también en recuperar sus dispositivos electrónicos porque "no se ha respetado la intimidad" y porque asegura estar "en otros procedimientos": "Carezco de todo el material probatorio", por lo que podría llegar a juicio "sin buena parte de todo aquello que nos podría exonerar".

Así las cosas, Ábalos se muestra convencido de que "el proceso comenzó con presunción de culpabilidad. Y así avanzó hasta que se me citó a declarar y se me obligó a declarar con un abogado repudiado". En este contexto, el que fuera titular de Transportes ha señalado el proceso de "inquisitorial" y asegura que durante su desarrollo se le ha "intimidado" incluso con la "prisión provisional".

No ha dejado pasar la oportunidad para responder en algunos puntos a la Fiscalía: "Dos contratos temporales", en referencia a los de Jéssica Rodríguez y Claudia Montes, "¿Eso es colonizar la administración?", dijo antes de afirmar que esa es una frase "muy del PP".

Denuncia un juicio personal

José Luis Ábalos insiste así en que se le juzga "más como persona" que por sus "hechos". Y también ha aprovechado para responder al comisionista Víctor de Aldama, de quien dice que vio que "la vía que le quedaba después de entrar en prisión fue aprovecharse de un marco político con una polarización excesiva" en la que era "una gran ventaja politizar la cuestión y señalar a personas del Gobierno". En ese sentido, asegura que "lo más relevante de su declaración del otro día es decir que Pedro Sánchez dirigía la organización criminal".

Sobre el supuesto reparto de 10.000 euros mensuales procedentes de Aldama, su respuesta está llena de ironía: "¡Qué barato que soy! (...) No hay evidencias del cobro de esa prestación y no es sensato en una persona del nivel que yo tenía ni de las oportunidades que me brindaba mi puesto".En este sentido, Ábalos dice no entender qué problema tiene Aldama: "¿Qué mal le he podido hacer?".