Bajo el lema "Sant Jordi nos hace mejores", Onda Cero ofrece una cobertura transversal con conexiones en directo en espacios como Más de uno, con Carlos Alsina; Noticias mediodía, con María Hernández;Por fin, con Jaime Cantizano; y La brújula, con Rafa Latorre. El objetivo es trasladar a los oyentes cómo se vive esta jornada desde puntos emblemáticos como la Plaza de Cataluña o el Paseo de Gracia.
La acción, que cuenta con la colaboración de la Generalitat de Catalunya, pone el foco en el espíritu de Sant Jordi como una celebración que va más allá de la tradición.
Libros y rosas vuelven a llenar las calles, que dejan de ser lugares de paso para convertirse en escenarios de cultura, convivencia y participación. Un día en el que personas de todas las edades comparten tiempo, historias y experiencias en torno a la lectura.
Uno de los elementos más simbólicos de la campaña es la reinterpretación del dragón de la leyenda. En esta ocasión, el personaje abandona su papel de villano para convertirse en reflejo del propio espíritu de Sant Jordi: ya no devora personas, sino libros, y sustituye el fuego por rosas, convertidas en llamas de amor.
Se trata de una metáfora que refuerza la idea central de la campaña: el poder transformador de las historias.
La propuesta creativa, desarrollada junto a la ilustradora catalana Cristina Daura, aporta una mirada contemporánea a una tradición profundamente arraigada. Su estilo, influenciado por el arte fauvista y el cómic, contribuye a actualizar el imaginario de esta festividad.
Onda Cero realiza un seguimiento continuo de la jornada, ampliando la cobertura con contenidos informativos y actualizaciones en los distintos programas de la emisora: Más de uno, con Carlos Alsina; Noticias mediodía, con María Hernández;Por fin, con Jaime Cantizano; y La brújula, con Rafa Latorre.
El objetivo es ofrecer una visión global de Sant Jordi, una celebración que cada año convierte Cataluña en un punto de encuentro cultural.
Sant Jordi se consolida así como una cita que trasciende lo comercial o lo folclórico para convertirse en un símbolo de diálogo, respeto y cohesión social, especialmente relevante en un contexto marcado por la polarización. Una jornada que invita a salir a la calle, compartir historias y dejarse transformar por ellas.