Niño era Dani, el nuevo, y yo la música clavaba,
Ya, Carlos Alsina, filisteo, a mi arte lo negaba.
Óscar Puente, como Sabina, vino, y lo negó todo.
Ni robo, ni dinero negro, ni peajes, de buen modo.
Eso sí, el socialismo siniestro puede tener cura:
Reconoció que Venezuela, sí, es una dictadura.
Dictó Álvaro de Cózar La última llamada,
Con cuatro expresidentes, ahí es nada.
Nada menos que a las monjas Ruiz analizó,
Guzmán en el mundo de los mayores se sumergió.
Qué lindo sumergirse en la novela de Juan del Val,
Un amigo que ganó el Planeta: no está nada mal.