Madrid |
Al igual que al ministro de Transportes, Óscar Puente, a Daniel se le olvidó felicitar a Carlos Alsina, pese a que se encontraron este miércoles en los pasillos de Atresmedia, donde se fundieron en un abrazo. Daniel ha venido al programa a presentar la película La Deuda que dirige y que, además, protagoniza —según dice— "sin querer".
"Un tipo que lo deja todo y hace todo lo posible por la persona a la que quiere para que no le quiten su vivienda", así ha descrito Daniel la historia. Una cinta que él interpreta como "una historia de amor y de afecto", pero también como una reflexión sobre la culpa y la relación con nuestros mayores. Se estrena mañana, con el respaldo de un público que —según cuenta Goyo Jiménez— "gritó al llegar el final".
La coprotagonista de la historia, Rosario García, que falleció en mayo, a los 92 años, apenas unas semanas después de presentar la película en Málaga. Rosario no contaba con ninguna experiencia de actuación y fue elegida tras una búsqueda muy particular. Daniel cuenta que estuvo llamando a puertas de residencias y persiguiendo a abuelas en los mercados hasta encontrar a la persona adecuada, alguien con la mezcla de ternura y picardía que le recordaba a su propia abuela. Inicialmente, se pensó en otro actor para acompañarla, pero finalmente fue la propia actriz quien pidió que fuera Daniel quien compartiera escena con ella.
Daniel afirma que fue superfácil grabar con ella gracias a la espontaneidad que ella tenía, la grabación tuvo un momento clave, cuando Rosaría se cayó en la residencia y se rompió dos costillas. Los terapeutas y médicos recomendaron a Guzmán que grabara cuanto antes, puesto que la salud de Rosario estaba muy débil.
Rodada en 72 localizaciones, la película se estrena este viernes en los cines Renoir de Madrid, con un coloquio de más de dos horas y media tras la proyección. Daniel la define como un thriller emocional con un calado social que está generando debate en torno al tema de la vivienda y la dignidad de las personas mayores.