El fin del mundo se acerca. Antes era una frase de telepredicador en busca de audiencia, ahora es un comité científico lleno de Premios Nobel el que lo advierte. Los responsables del Boletín de Científicos Atómicos, que cada año ajustan el Doomsday Clock o Reloj del Apocalipsis. El reloj es simbólico, las amenazas no. Esas son muy reales.
Es como el día de la marmota. Pero con científicos. Cada año salen a dar su pronóstico del apocalipsis. Y ayer concluyeron que la Tierra está más cerca que nunca de la destrucción porque Rusia, China y Estados Unidos se están volviendo más agresivos y nacionalistas. Su Reloj del Juicio Final avanza a 85 segundos hasta la medianoche.
La primera vez que este reloj simbólico se puso en hora fue en 1947, con el Proyecto Manhattan. Desde entonces, se ha adelantado 27 veces, en función de los riesgos. A veces se ha retrasado. En los 90, con la caída del bloque soviético, cundía el optimismo y las manecillas se retrasaron hasta los 17 minutos antes de medianoche. Ahora estamos a minuto y medio escaso del fin.
Los principales riesgos según los científicos son una guerra nuclear, la crisis climática, el mal uso de la biotecnología y la inteligencia artificial. Lo meten todo en la coctelera y calculan cómo de cerca está la humanidad de su fin.
Este desorden mundial en el que el más fuerte se lo lleva todo, sin cooperación internacional, es a su juicio mucho más peligroso no solo para los débiles, porque aumenta el riesgo de que los conflictos escalen entre potencias nucleares. ¿Conclusión? Cuatro segundos más cerca del apocalipsis que el año pasado.
Y luego están las sequías, las olas de calor y las inundaciones vinculadas al calentamiento global. Y el fracaso de los países en adoptar acuerdos para combatirlo. Y el aumento del descontrol de la IA y la desinformación.
Vamos, que se nos acumulan los apocalipsis. Y hay otro riesgo enorme en la lista que debería preocuparnos más. Los expertos alertan de que puede acabar con nosotros: la falta de liderazgos inteligentes.
Los científicos son rotundos,
con estos líderes, el fin del mundo