El FMI acaba de revisar al alza su previsión de crecimiento para la economía española hasta casi el 3%, lo cual es sin duda una muy buena noticia. Pero su directora ha pedido a los países europeos más ambición y voluntad política para avanzar con las reformas y mejorar la competitividad para hacer frente a los aranceles de Trump y la competencia china, lo mismo que lleva Mario Draghi pidiendo con escaso éxito.
En España el consumo y el turismo va bien, pero la industria va mal desde la pandemia y el sector del automóvil va fatal con una caída del 10% de la producción de coches. Sustituir empleos industriales bien pagados por turismo y salarios bajos no es un modelo sostenible a medio plazo.
Carlos, como nos enseñó Julio Cesar, hay que remar cuando el viento sopla a favor y ahora es el momento