De Goya al mudéjar: los imprescindibles de la Ruta del Vino de Cariñena
La Ruta del Vino de Cariñena ofrece mucho más que una experiencia enológica. “Cariñena es mucho más que una denominación de origen para unos vinos reconocidos internacionalmente”, según Enrique Domínguez Uceta, que en este reportaje especial desvela la riqueza patrimonial, artística y natural de esta ruta imprescindible en Aragón.
La Ruta del Vino de Cariñena incluye más de una docena de municipios con historia y sabor, entre ellos Cariñena, Aguarón, Almonacid de la Sierra, Cosuenda, Encinacorba, Longares y Paniza. Enrique recomienda empezar por Cariñena, “el corazón de la ruta”, donde se puede visitar el Museo del Vino, la plaza Mayor y la iglesia barroca con torre mudéjar. Cada pueblo aporta su esencia, como “los frescos góticos de la iglesia de San Pedro en Cosuenda” o “los miradores naturales de la Sierra de Algairén cerca de Aguarón”.
Monumentos mudéjares, casas nobles y arte religioso
Entre los monumentos imprescindibles están la iglesia gótica de Nuestra Señora de la Asunción en Cariñena, las casas palaciegas, los lagares antiguos, y la torre mudéjar de San Pedro en Longares, declarada Patrimonio de la Humanidad. Enrique destaca también la “iglesia de Santa María de Tobed, una joya del mudéjar del siglo XIV” y las obras del joven Goya en la ermita de la Virgen de la Fuente de Muel.
La arquitectura del vino y las tradiciones vivas: la Fiesta de la Vendimia de Cariñena
“El vino es el hilo conductor de la Ruta”, y su huella está presente en la arquitectura de bodegas excavadas en roca, plazas diseñadas para carros y vendimias, e incluso en los nombres de las calles. Esculturas, fuentes y murales completan el paisaje urbano, como la famosa Fuente del Vino de Cariñena, “de la que mana vino en lugar de agua durante las fiestas”. La Fiesta de la Vendimia, del 26 al 28 de septiembre, celebra este año su primer reconocimiento como Fiesta de Interés Turístico Nacional y el nombramiento de Cariñena como Ciudad Europea del Vino 2025. “Durante esos días, se realizará el tradicional pisado de uva en la plaza Mayor”, acompañado de degustaciones, pasacalles y vino fluyendo de la Fuente de la Mora.
Turismo enológico moderno y sostenible
La Ruta del Vino ha evolucionado para atraer a visitantes de todo el mundo. El recorrido atraviesa el Campo de Cariñena, una llanura interrumpida por sierras como Algairén, con senderos que revelan “balsas, barrancos y aves migratorias”. La naturaleza se transforma con los colores del viñedo, del verde primaveral al rojo otoñal. Las bodegas ofrecen “visitas guiadas, catas y talleres de maridaje”, y surgen nuevas propuestas como “la ruta de los lagares y la senda de las esculturas”. Además del Museo del Vino, destacan el Centro de Interpretación de la Denominación de Origen Cariñena, el Museo Etnológico de Paniza, el Centro de Interpretación de Dinosaurios de Zaragoza en Villanueva de Huerva, y el Museo de Marín Bosqued en Aguarón. “Un personaje muy interesante del exilio en México tras la Guerra Civil”. “El arte moderno también está presente en las medianeras pintadas de Aladrén y Alfamén”, gracias a los festivales Ababol y Asalto, que convierten estas localidades en museos al aire libre. “Mi consejo es que vengan con todos los sentidos abiertos”, concluye Domínguez Uceta. Una invitación a vivir el vino, el arte, el paisaje y la historia de una tierra única que sigue creciendo sin perder su identidad.
Escucha este reportaje especial de Enrique Domínguez Uceta en Gente Viajera, el programa de viajes de Onda Cero, que se emite de 12:00 a 14:00h con Carles Lamelo.