Madrid |
La investigación sobre las causas del tráfico accidente ferroviario de Adamuz que se ha cobrado la vida de 43 personas y ha provocado heridas a más de un centenar está en su fase inicial.
Los agentes de la Guardia Civil desplegados en la zona ha estado recogiendo pruebas desde el mismo momento en el que se inició el rescate y, aunque desde el Gobierno aseguran que todas las hipótesis están abiertas, ya hay algunos datos en los que empieza a centrarse la investigación.
Mientras continúan los trabajos para la búsqueda de posibles cadáveres en los trenes siniestrados, en las últimas horas se ha confirmado la existencia de muescas en las ruedas de los vagones anteriores al que descarriló. El ministro de Transportes, Óscar Puente, ha explicado que hay marcas en los "bogies" de los cinco primeros coches del Iryo (el que descarriló fue el 6) y es "posible" que los dos o tres trenes que circularon antes tuvieran "marcas similares".
Los bogies son piezas que unen los ejes con las ruedas, se trata de una estructura con ruedas que va debajo de cada vagón de un tren y que es esencial para guiarlo en curvas y soportar su peso.
El ministro de Transportes ha explicado que la investigación tendrá que esclarecer tras constatar la existencia de estas marcas "si había algo sobre las vías" o "si era la propia vía, que estaba empezando a romperse". En cualquier caso, Puente ha apuntado que no se puede establecer una conclusión al respecto porque se desconoce el motivo de dichas marcas.
Precisamente, la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) ha solicitado a Adif información sobre los registros de circulaciones por Adamuz en los dos días anteriores al accidente. Su presidente,
Iñaki Barrón, ha señalado que "lo que ahora parece más probable" es que pudiera haber una rotura de carril o de soldadura.
Por otro lado, la Guardia Civil investiga la pieza del eje de un tren encontrada cerca del lugar del accidente. Se trata de la pieza a la que se refiere un artículo de The New York Times, hallada el pasado martes sumergida parcialmente en un arroyo que fluye por una zanja empinada a 270 metros de la vía.
Se trata precisamente también de un bogie que la los agentes tenían localizado a través del sistema de infografía forense 3D que se obtiene de drones. Sobre este asunto, el ministro Puente ha detallado que los investigadores observaron el mismo lunes que faltaban piezas del bogie del coche número 8 del Iryo.
"Los bogies delanteros del coche 8 de Iryo han desaparecido, no se encuentran y entonces en ese momento se le pide, por parte de Adif a la Guardia Civil, que nos deje emplear un dron para intentar localizarlo, a ver si localizamos en el entorno o si está debajo del Alvia", ha explicado Puente.
El ministro ha negado que esa pieza haya sido hallada a raíz de una fotografía en prensa. "Está ahí, entre otras cosas, porque pesa 20 toneladas y no se va a poder desplazar por su propio pie ni va a poder coger nadie y llevársela debajo del brazo", ha dicho.