Incluir los frutos secos en tu rutina alimentaria puede resultar muy beneficioso para la salud puesto que estos alimentos contienen grasas saludables y un buen aporte de proteínas. Algunos de los frutos secos más saludables son almendras, nueces, pistachos, avellanas, cacahuetes y anacardos.
Los frutos secos forman parte de nuestra pirámide nutricional, ya que son imprescindibles en la dieta mediterránea. Su consumo cada vez es mayor porque las personas están más concienciadas para llevar una alimentación saludable y son un alimento rico en nutrientes perfecto para nuestra rutina
Estos alimentos contienen ácidos grasos insaturados que son buenos para la salud del corazón y para la salud de los huesos. Aunque pueden llegar a tener desventajas como el alto contenido en calorías.
Aunque las propiedades de los frutos secos sean buenas, es importante aprender a conservarlos adecuadamente para que no pierdan todas sus propiedades organolépticas y se conserven en perfecto estado.
Por último, la Organización de Consumidores y Usuarios ha afirmado que los frutos secos no caducan, aunque si van perdiendo propiedades organolépticas con el paso del tiempo.