El desgarrador discurso de Liliana, que perdió a su madre en Adamuz: "Solo la verdad nos ayudará a curar esta herida que nunca cerrará"
Liliana, hija de una de las fallecidas, ha puesto voz al dolor de las 45 familias y ha reclamado verdad y justicia para una herida que nunca cerrará.
Madrid |
El funeral por las víctimas del accidente ferroviario de Adamuz celebrado este jueves en Huelva ha dejado un conmovedor relato. Liliana, hija de Natividad, una de las 45 personas fallecidas, ha tomado la palabra en nombre de las familias y ha pronunciado un discurso que ha arrancado lágrimas entre los asistentes por su carga emocional y su firme reivindicación de verdad.
Ante cientos de familiares, autoridades y representantes institucionales, Liliana ha recordado a su madre con una escena de la infancia que define su forma de entender la vida. "Lo justo, cariño", le respondió Natividad cuando de niña le preguntó cuánto dinero ganaba. "Porque lo que queda en mi cuenta a final de mes no es mío. Es de los demás". Así describió a su madre: "Generosa con todo lo que tenía, con su tiempo, con sus ganas y con sus sonrisas".
Su intervención ha sido un alegato contra la deshumanización de la tragedia. "Lo que perdimos ese fatídico domingo no era solo una cifra. Eran vagones llenos de virtudes y defectos, de triunfos y derrotas, de anhelos, silencios y esperanza", ha afirmado. "Ellos no solo son los 45 del tren. Eran nuestros padres, madres, hermanos, hijos o nietos", ha continuado.
45 familias a las que se les paró el reloj esa fatídica tarde
Liliana ha puesto voz al dolor colectivo de las familias, recordando el momento exacto en que la vida se detuvo para todas ellas. "Somos las 45 familias a las que se les paró el reloj a las siete y cuarenta y cinco de aquella fatídica tarde", evocando las horas de espera, el silencio y el llanto en el centro cívico donde comenzaron a asumir que regresarían a casa sin sus seres queridos.
En uno de los pasajes más duros de su discurso, ha expresado el deseo imposible de retroceder el tiempo. "Cambiaríamos todo el oro de este mundo, que ahora no vale nada, por poder mover las agujas del reloj tan solo 20 segundos". Y ha prometido luchar por saber la verdad: "Somos las 45 familias que lucharán por saber la verdad. Porque solo la verdad nos ayudará a curar esta herida que nunca cerrará".
"Lucharemos para que no haya otro tren"
El funeral se ha celebrado en el Palacio de Deportes Carolina Marín de Huelva, donde la Diócesis reservó un lugar preferente para los 336 familiares de las víctimas. La eucaristía estuvo presidida por el obispo de Huelva, Santiago Gómez Sierra, y concelebrada por el presidente de la Conferencia Episcopal Española, Luis Argüello, junto a los obispos de Córdoba y Huelva emérito, además de más de un centenar de sacerdotes.
Liliana ha cerrado su discurso apelando a la serenidad y a la paz, convencida de que la búsqueda de la verdad no se hará desde el odio, sino desde el recuerdo. "Sabremos la verdad. Lucharemos para que nunca haya otro tren", dijo, antes de encomendar a las víctimas al amparo de la Virgen, en un silencio roto solo por el llanto.