Madrid |
Es una realidad. El acuerdo de paz para poner fin a la guerra entre Israel y Hamás se ha firmado este lunes en Sharm el Sheij, en Egipto. Una cita a la que han asistido una veintena de líderes internacionales de todo el mundo, entre ellos el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, que ha protagonizado un cordial saludo con el mandatario de EE. UU. Donald Trump en plena tensión por el gasto en defensa en España.
La elección de este escenario para la firma pasa por una combinación de factores diplomáticos, simbólicos y geográficos; como la importancia del papel de Egipto como mediador histórico, pues durante años ha sido uno de los actores imprescindibles entre Palestina e Israel.
Desde los años 90, Egipto ha acogido diversas negociaciones entre Palestina e Israel, lo que le ha permitido consolidarse como un punto de encuentro apto para ambas partes, así como la comunidad internacional.
El anterior encuentro de ese tipo tuvo lugar el 21 de octubre de 2023, poco después de estallar el conflicto en Gaza entre Israel y Hamás, que en ese momento había causado unos 4.000 muertos palestinos y 1.400 israelíes. Se trató de la cumbre diplomática más relevante celebrada en Egipto desde 2007 sobre la cuestión palestina, a la que acudieron el secretario general de la ONU, António Guterres, el presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, y el rey de Jordania, Abadalá II, entre otros.
De hecho, la mayoría de las cumbres se han celebrado en las ciudades egipcias de Sharm el Sheij y Taba, que se convirtieron en el epicentro de estas citas. Respecto al proceso de paz reciente, la primera fue el punto intermedio de las conversaciones entre Hamás e Israel junto con los mediadores. Una serie de encuentros donde se negociaron la liberación de los rehenes, las listas de los presos, las garantías para reconstruir Gaza, etc.
El acuerdo se ha llevado a cabo con más de una veintena de líderes mundiales de fondo. Al término de la firma, los cuatro mandatarios pusieron su sello y levantaron el documento con el plan de Trump sobre el fin de la guerra entre Israel y Hamás.
"Fue un gran obstáculo, pero todo salió tan bien que nadie podía creer que estuviéramos aquí, certificando y terminando todo, y todos estuvieran contentos. Nunca antes había visto tanta felicidad", dijo Trump, acompañado por sus homólogos de Egipto, Catar y Turquía y con el resto de líderes mundiales sentados en butacas ejerciendo de testigos.
"Es el acuerdo más grande y complejo, y también es el lugar que podría provocar problemas tremendos, como la Tercera Guerra Mundial. La Tercera Guerra Mundial comenzaría en Oriente Medio, y eso no va a ocurrir. De hecho, no queremos que comience en ningún lugar, pero no va a ocurrir. Así que solo quería darles las gracias a todos", señaló el mandatario estadounidense.