en Egipto

Sánchez y Trump intercambian un cordial saludo en plena tensión por el gasto en defensa de España

Pedro Sánchez y Donald Trump han protagonizado un saludo cordial acompañado de sonrisas de ambos en la ceremonia de la firma del plan de paz para Gaza.

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Javier Matiacci

Madrid |

Era una de las imágenes más esperadas. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se han saludado con cordialidad durante la cumbre internacional celebrada en Sharm el Sheij (Egipto) para la firma del plan de paz entre Israel y Hamás. La escena no ha sido extensa por cuestiones de protocolo y ha estado inevitablemente marcada por la tensión entre ambos mandatarios por el gasto en defensa de España y las recientes críticas del líder norteamericano a la participación española en la OTAN.

Trump, que ha llegado con retraso al acto, ha ido recibiendo uno a uno a los líderes presentes, entre ellos Sánchez. Ambos han intercambiado sonrisas y un breve comentario. El saludo ha incluido ligero tirón del brazo por parte del estadounidense y un gesto amistoso del jefe del Ejecutivo español, que colocó su mano sobre la espalda de Trump antes de posar para la tradicional foto de familia.

El encuentro se produce apenas cuatro días después de que Trump sugiriera la expulsión de España de la OTAN por no cumplir, según él, con los niveles de gasto militar. “Tal vez deberían expulsarlos de la OTAN, francamente”, afirmó el presidente estadounidense, que ha elevado sus exigencias a los socios de la Alianza hasta el 5% del PIB en defensa, una meta que el Gobierno español considera “irrazonable y contraproducente”.

Desde Moncloa, fuentes gubernamentales insisten en que España es un “miembro de pleno derecho y comprometido con la OTAN”, y recuerdan que el país alcanzará el 2% del PIB en gasto militar en 2025.

Pese a las diferencias, Sánchez ha asistido a la cumbre egipcia invitado por Trump y por el presidente egipcio, Abdelfatah al Sisi. Es el primer saludo público entre ambos desde que el republicano regresó a la Casa Blanca en enero, un gesto diplomático que, aunque breve, tiende puentes en lo que puede ser la futura relación entre ambos países.

Sánchez y Trump sí mantuvieron una conversación telefónica en noviembre pasado, tras las elecciones en Estados Unidos y antes del relevo en la Casa Blanca, en la que el jefe del Gobierno le felicitó por su triunfo y aseguró que los dos países seguirían trabajando juntos para hacer frente a los desafíos globales.