Madrid |
Grecia está sufriendo, de nuevo, un incendio forestal de grandes dimensiones que sigue sin control. Al menos una persona ha muerto a causa de este fuego que afecta al sureste de Atenas y varias docenas de casas han sido calcinadas, tal y como ha informado el diario local Kathimerini.
Más de 190 bomberos con 44 camiones, siete helicópteros y 11 aviones cisterna están trabajando en las labores de extinción. Por el momento, se desconocen las causas que lo han originado, si bien las fuertes rachas de viento han provocado su rápida propagación.
Se calcula que el frente del fuego abarca siete kilómetros, por lo que al menos 5.000 personas han sido evacuadas. El incendio se localiza en la zona de Kryoneri, a unos 20 kilómetros hacia el norte del centro de Atenas. Allí, las llamas han arrasado tres casas y se han escuchado pequeñas explosiones en zonas industriales.
"Es un momento muy difícil", ha reconocido el presidente de la Asociación de Oficiales del Cuerpo de Bomberos, Kostas Tsigas, a la emisora pública ERT.
Grecia lleva desde julio atravesando una ola de calor que ha disparado las temperaturas hasta los 45,2 grados -en algunas zonas, incluso, han llegado a los 49 grados-. Estas circunstancias han ocasionado que haya hasta 10 incendios al mismo tiempo en el territorio. Desde el martes, alrededor de 10.000 personas han sido evacuadas.
En concreto, en la isla griega Cítera han sido evacuadas 250 personas de 10 pequeños pueblos, mientras que en la región de Mesinia en la península del Peloponeso, otras 150 personas han sido obligadas a abandonar sus hogares. También continúan activos los fuegos de Euritania y Kastoria, aunque por el momento no suponen un peligro para zonas pobladas.
Asimismo, seis bomberos han resultado heridos en Pisoonas, 50 kilómetros al norte de Atenas, y uno de ellos ha sido trasladado al hospital, mientras que 450 personas han sido evacuadas, tal y como ha informado a EFE un portavoz de los bomberos.