UCRANIA

Cuatro años de guerra en Ucrania: Lo que parecía un conflicto de días se ha convertido en una guerra demasiado larga

Han pasado 1.461 días de horror desde aquel 24 de febrero de 2022 cuando comenzó la invasión rusa de Ucrania, con al menos 15.000 civiles ucranianos y más de 700 menores que han perdido la vida por culpa de los ataques rusos.

Diana Rodríguez Pretel

Madrid |

Cuatro años de guerra en Ucrania: Lo que parecía un conflicto de días se ha convertido en una guerra demasiado larga

Según Naciones Unidas, cerca de dos millones de niños y niñas necesitan ayuda humanitaria urgente en Ucrania y siete de cada diez no tienen garantizado el acceso a los servicios esenciales. Hay 3,7 millones de personas que siguen desplazadas dentro del país y casi 7 millones se han visto obligados a buscar refugio fuera de sus fronteras ,sobre todo en Europa o en los países limítrofes, y en su mayoría mujeres con menores a cargo.

Lo que se esperaba que fuera una guerra de días se ha convertido en un conflicto de 4 años con pocos visos de terminar

Sobre el terreno, Álvaro Cuadrado (fundador de la ONG Hambrecero.es) describe en Onda Cero qué se ha encontrado en Ucrania 4 años después. “Llegamos aquí el sexto día de invasión rusa y 4 años después seguimos aquí. Lo que pensábamos que iban a ser dos semanas, se ha convertido en la misión humanitaria de más ambiciosa de la historia de Hambrecero.es, con 125 envíos valorados en 11 millones de euros y hemos atendido a cientos de miles de familias. La guerra de Ucrania no ha terminado, la necesidad se mantiene, ojalá dejemos de ser necesarios”, asegura.

Álvaro Cuadrado, fundador de Hambrecero.es: “Ojalá no fuéramos necesarios”

“Cuando entramos por primera vez nos encontramos un país que se preparaba para la guerra, y ahora nos encontramos un país que respira guerra por cada poro", añade Álvaro Cuadrado.

La ONG Aldeas Infantiles advierte de que los menores -no solo siguen expuestos a la violencia diaria- sino que afrontan un profundo desgaste emocional, estrés continuado e interrupciones escolares que merman su educación. Liubov Chornomaz, miembro de la organización en Ucrania que ha apoyado ya a más de 600.000 personas, alerta de que la prolongación de esta guerra ocasionará profundas secuelas en el desarrollo infantil.

Muchos ucranianos, según MSF, llegan a los hospitales con miembros congelados

A esta situación hay que sumarle el frío -especialmente duro este invierno- y los ataques sistemáticos de las tropas de Putin contra sus infraestructuras energéticas ucranianas, dejando a millones de personas sin agua, luz o calefacción cuando los termómetros han marcado estas últimas semanas hasta 20 grados bajo cero.

Cada vez son más los ucranianos que llegan a los hospitales con síntomas de hipotermia o algunos de sus miembros congelados. El coordinador de Médicos Sin Fronteras en Ucrania, Enrique García Ortiz, confiesa que en esas condiciones es muy complicado trabajar, teniendo en cuenta que la electricidad es crucial para que funcionen los hospitales y centros sanitarios. Además denuncia MSF que, desde el 24 de febrero de 2022 hasta hoy, más de una estructura médica al día ha sido dañada o destruida en Ucrania debido a los bombardeos rusos (unas 2.000 edificios en total) .

Caritas se centra en los más vulnerables

Desde Caritas, su presidenta en Ucrania lamenta que estemos ante un conflicto que "se enquista", que sigue siendo de "alta intensidad" y que toma nuevas formas de violencia. En estos momentos Tetiana Stawnichy reconoce que el mayor temor de los ciudadanos es llegar a ser alcanzados por un dron.

En Kiev, Caritas ha tenido que reforzar su servicio de asistencia domiciliaria para atender a las personas vulnerables que se han quedado sin energía en casa. Y denuncian que en el frente de guerra, un área cada vez más amplia, se dan situaciones muy duras para la infancia: una zona donde los menores llevan 4 años sin acceso a la educación, ni siquiera online.

El coste en vidas en Ucrania es enorme, por lo que los soldados congelan su esperma antes de partir al frente de batalla

Ucrania se está convirtiendo en una nación de viudas y huérfanos mientras se enfrenta una auténtica catástrofe demográfica: motivo por el que cada vez más mujeres están decidiendo congelar el esperma de sus maridos antes de que se vayan a luchar al frente.

Según el Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales de Washington, Rusia ha sufrido desde el comienzo de la guerra 1,2 millones de bajas, de ellos entre 275.000 y 325.000 muertos, más pérdidas que ninguna otra gran potencia desde la II Guerra Mundial, mientras que los ucranianos habrían sufrido entre 500.000 y 600.000 bajas. Se estima que la cifra conjunta de bajas podría alcanzar los dos millones en 2026.