Madrid |
José Luis Rodríguez Zapatero ha defendido en Más de uno su papel a la hora de intermediar para liberar a los presos políticos en Venezuela. El expresidente del Gobierno asegura que siempre ha mantenido una actitud de "diálogo, entendimiento, respeto y convicción", la misma estrategia que dice haber aplicado en otros escenarios políticos de "gran trascendencia".
"Con el diálogo llegamos al final de ETA. El diálogo fue la clave y en Venezuela me he empleado por eso", explica Zapatero, que añade que intentaba "persuadir" a Gobierno y oposición del país, y que en ocasiones ha llegado a viajar hasta dos veces para liberar a un preso.
El expresidente cree que era "necesario" y justo" y que se trataba de tener "gestos" para que la situación de tensión no llegase a más. "Con Leopoldo López también lo conseguí. Al Gobierno le exigía porque era el que tenía el poder", comenta el expresidente, que también dice que no tardará en saberse la opinión de los propios opositores sobre la labor de Zapatero de "horas y horas de trabajo y de viajes".
Rodríguez Zapatero también ha admitido que tiene una relación de "amistad personal" con Delcy Rodríguez y su hermano Jorge. "Sé muy bien lo que hacen, lo que han hecho, lo que me han apoyado en las tareas de liberar presos en un contexto difícil. Todo se va a ir sabiendo", afirma el expresidente, que insiste en que, pese a que ellos estaban en el Gobierno de Nicolás Maduro, "siempre" estaban de su lado haciendo que su política de represión "no se consumara".
"Han trabajado para que hubiera diálogo y que la política de presos no fuera la que es", cuenta Zapatero, que subraya que Delcy era "leal" a Maduro, pero que sabe "por qué trabajaba, siempre intentando que no se consumaran determinadas cosas": "Cuando Venezuela se estabilice, todos podrán hablar más".
En este sentido, Rodríguez Zapatero asegura que su tarea para Venezuela ha sido "gigantesca" y "solo por intentar que aquel país no acabara en una guerra civil". "Nadie se imagina lo que reconforta, la satisfacción y relación que hay con las familias, los mensajes que guardo de mujeres, de hijas. Que se me critique, me da igual. Sé muy bien y tengo esa satisfacción íntima de haberlas conocido", zanja el expresidente.