El Partido Socialista y Junts han alcanzado un acuerdo por el que el Gobierno cede a la Generalitat la gestión de las competencias en materia de inmigración. Es una proposición que primero tiene que pasar por el Consejo de Ministros, luego tiene que debatirse en el pleno del Congreso y, una vez aprobada, ya será oficial.
Este modelo de cesión de competencias imita al modelo que Alemania comparte con Baviera. Es un acuerdo de colaboración que llega tras un año de negociaciones y que supone un paso más de cara a la aprobación de los Presupuestos Generales del Estado (PGE).
En el documento que ha registrado el PSOE en el Congreso, los socialistas explican que Cataluña siempre ha acogido a "mucha población procedente de otros lugares" y que actualmente "el 18% de la población catalana tiene nacionalidad extranjera y un 24% han nacido fuera de Catalunya".
Además, añade que es un acuerdo que responde a "la voluntad catalana" y que se regirá por el artículo 150.2 de la Constitución. diseñado para este supuesto. "Es fruto del Acuerdo de Bruselas entre el PSOE y Junts y supone un paso muy significativo en el método y el sentido político" ha expresado.
Si este acuerdo llega a aprobarse -Ione Belarra ya ha manifestado que no cuenta con los votos de Podemos y el PP lo ha tachado de "inconstitucional"-, la Generalitat pasaría a tener el control de un elevado número de competencias:
El documento establece que el Estado dotará a Cataluña de los "recursos humanos, económicos y técnicos" que necesite para que pueda ejercer estas competencias. De esta manera, Cataluña podría desarrollar un modelo propio y una política integral en materia de inmigración.