El Gobierno se queda solo en el debate sobre la financiación de Cataluña: no convence ni a Junts ni a ERC
Junts exige un concierto fiscal pleno para Cataluña para que sea la Generalitat quien fije y recaude todos los impuestos.
El acuerdo alcanzado entre Gobierno y Generalitat para dotar a Cataluña de una financiación singular ha desatado toda clase de críticas de todos los actores políticos. Los gobiernos autonómicos, tanto del PP como del PSOE, fueron los primeros en pronunciarse en contra, y a ellos se han sumado en las últimas horas los partidos independentistas.
Desde ERC aseguran que el acuerdo no es lo que refrendó la militancia en la consulta para avalar la investidura de Illa y lo califican de "tomadura de pelo"; al igual que desde Junts, que ha dejado claro que no apoyará ese modelo si este llega al Congreso.
"Nosotros no podemos votarlo de ninguna de las maneras (…) No se trata de presentar una enmienda para matizar y ver si lo podemos arreglar. Del expolio fiscal no se arregla nada (…) Es una tomadura de pelo en toda regla, el paradigma que evidencia que el PSC no hará nunca nada que moleste al PSOE", explicó Jordi Turull en una entrevista en TV3.
Y es que desde Junts reivindican un modelo equiparable al que ya tienen territorios como País Vasco o Navarra en el que la Generalitat recaude y gestione la totalidad de los impuestos generados en Cataluña, actuando no solo como recaudadora.
El acuerdo entre Gobierno y Generalitat no convence a Junts porque no excluye a Cataluña del régimen común, ya que se plantea que el modelo sea extensible al resto de comunidades autónomas; porque la Generalitat no tendría capacidad normativa plena sobre los tributos estatales; y porque no se elimina el déficit fiscal de Cataluña.
Junts exige un concierto fiscal pleno para Cataluña para que sea la Generalitat quien fije y recaude todos los impuestos.
Críticas del resto de autonomías
Diferentes gobiernos autonómicos y de distinto color político han avanzado que rechazarán cualquier acuerdo que dañe los intereses de sus comunidades y que saque a Cataluña del régimen común. Las autonomías exigen que cualquier reforma del modelo de financiación sea abordada por todas las comunidades en el Consejo de Política Fiscal y Financiera.
"Lo que se está negociando sin mandato electoral es la impunidad para delinquir, y es la opresión de la mayoría por una minoría", ha declarado la madrileña Isabel Díaz Ayuso.
Otros destacados barones del PP, como el aragonés Jorge Azcón, han abogado por hacer frente común contra el que denominan "cupo" catalán, un acuerdo que el gallego Alfonso Rueda ha tachado de "disparate".
Por su parte, el Ejecutivo socialista de Castilla-La Mancha ha pedido celebrar una reunión este mismo mes de julio, pero Moncloa mantiene su idea inicial de citar a los consejeros en septiembre.