Madrid |
La Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional ha ordenado la subasta de los coches de lujo del nexo corruptor del caso Koldo, Víctor de Aldama, entre los que se encuentran un Ferrari, un Jaguar y un Land Rover de alta cilindrada, pese a no estar condenado. Así lo ha dictado en un auto al que ha accedido la Agencia EFE, en el que se rechaza el recurso de Aldama contra este fallo.
En dicho recurso, el comisionista ha argumentado que estos vehículos son de su propiedad, aunque previamente fueron embargados y el juez prohibió su uso, a pesar de que Aldama se había ofrecido a mantenerlos en el depósito y se había comprometido a que "no se despreciara su valor con el tiempo". "En algunos casos no solo no se depreciaría, sino que aumentaría su valor", explicó en la impugnación.
Sin embargo, la Sala ha decidido desestimar los argumentos expuestos por Aldama, puesto que concurren "en el presente caso los elementos y requisitos que se establecen en el artículo 367 quáter de la Ley de Enjuiciamiento Criminal". De hecho, el magistrado ha analizado con especial atención aquellos cuyos gastos de custodia y depósito son "cuantiosos para la Administración Pública".
En cuanto al valor de los mismos, el grupo de magistrados ha precisado que son "depreciables con el tiempo", puesto que se haga uso de ellos o no pierden su valor de tal forma que "el valor actual de realización anticipada va a ser mayor que en un momento posterior", por tanto, el valor de los bienes embargados disminuye "la cuantía o importe con lo que se puede hacer frente, en su caso y si así procede, a la responsabilidad civil que se pudiera derivar de una posible sentencia de carácter condenatoria".
Con todo, los magistrados han aconsejado que, con el objetivo de conservar el valor actual de los mismos, se debe proceder "a la entrega de varios de ellos a las entidades financieras que ostentan un derecho de reserva de dominio", ya que algunos se encuentran en régimen de renting.
Finalmente, han reseñado que este fallo no vulnera el derecho a la presunción de inocencia de Aldama, debido a la base legal que ostenta y porque en el caso de que se dictamine una sentencia favorable a Aldama podrá "reclamar de la Administración el valor que se ha obtenido" con la venta.