El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, ha apuntado a lo más alto tras la decisión de RTVE de retirar a España del Festival de Eurovisión 2026 en caso de que participe Israel. En declaraciones ante un grupo de periodistas, Almeida ha acusado a la corporación pública de actuar bajo órdenes directas del Gobierno de Pedro Sánchez.
“El ministerio de la verdad, el ministerio número 23”, ha comentado con ironía el alcalde madrileño al referirse a RTVE y a su presidente, José Pablo López, del que ha asegurado que obedece las órdenes que llegan de Moncloa.
“Ayer llamó al ministerio de la verdad, al ministerio 23, a José Pablo López y le digo: oye, retira de Eurovisión a Televisión Española. Es el ministerio 23, con todo el respeto a los grandes profesionales que hay en RTVE, pero es la correa de conexión. José Pablo López cumple órdenes. Le llaman de Moncloa y le dicen, retira a España de Eurovisión”, ha afirmado Almeida.
El dirigente popular enmarcó la decisión como una “cortina de humo” del Ejecutivo central y aseguró que el Gobierno de Sánchez se dedica a “distraer con fuegos artificiales” en lugar de atender los problemas de los ciudadanos.
El Consejo de Administración de RTVE aprobó el pasado 16 de septiembre que España no participe en Eurovisión 2026, previsto en Viena, si Israel forma parte del certamen.
La propuesta fue impulsada por el propio presidente de la corporación, José Pablo López, y respaldada por una mayoría de 10 votos frente a 4 en contra y una abstención. PSOE, Sumar, Podemos, ERC y PNV apoyaron la medida, alegando que la presencia de Israel no es “oportuna” por la ofensiva en Gaza y las acusaciones de crímenes de guerra.
Con esta decisión, España se convierte en el primer país del grupo conocido como el "Big Five" (los cinco principales financiadores de la Unión Europea de Radiodifusión junto a Alemania, Francia, Italia y Reino Unido) en anunciar su retirada por razones políticas.
España se suma a la lista de países que ya han comunicado su renuncia a participar si lo hace Israel: Irlanda, Países Bajos, Eslovenia e Islandia. Con esta decisión, ya son cinco las delegaciones en desacuerdo con la inclusión israelí en el festival.