Madrid |
A partir del próximo 28 de junio, la ley de accesibilidad bancaria obligará a todas las entidades financieras a adaptar sus cajeros automáticos con el fin de hacerlos más accesibles. La intención es que cualquier persona, independientemente de su condición física, intelectual o sensorial, se vea capacitada para operar en ellos sin impedimentos.
Entre las principales modificaciones para los cajeros, reflejadas en la Ley 11/2023, de 8 de mayo, se encuentran:
Los cajeros que hayan sido instalados antes del 28 de junio contarán con un plazo máximo de 10 años para adaptarse a las nuevas condiciones. De otro lado, los nuevos deberán cumplir desde su instalación con todos los requisitos impulsados por la nueva ley.