Madrid |
El 1 de enero de 2026 debe ser una fecha marcada en el calendario para aquellos que se estén planteando la jubilación. A partir de esta fecha, la Seguridad Social va a ofrecer al trabajador dos sistemas de cálculo para su pensión de jubilación. Lo que quiere decir que se podrá escoger entre las últimas 300 bases, o bien entre las 302 mejores, así incrementar la cuantía de la pensión, algo que no había ocurrido antes en España.
Esto se conoce como modelo dual, el cual está impulsado por el Real Decreto-Ley 2/2023, que se aprobó en marzo de 2023 conocido como la "reforma Escrivá". Ahora, modificando el artículo 209 de esta ley, se introducen dos métodos diferentes para determinar la base reguladora de la pensión.
A partir de 2026, la Seguridad Social, en lugar de solo hacer un cálculo a la hora de la jubilación, hará dos, y aplicará el que más beneficie al trabajador. Uno de ellos será el método habitual, es decir, sumará las bases de los últimos 25 años y las dividirá entre 350. El otro cálculo implicará la suma de las 302 bases más altas de los últimos 25 años y 4 meses para dividirlas entre 352,33.
Este segundo cálculo se mantendrá vigente hasta 2041, que pasará a contar 25 años y 6 meses, añadiendo otros 6 cada año hasta llegar a 2044, que se contabilizarán 29 años menos los dos peores divididos por 378. Aunque de momento no se ha especificado, al parecer la Seguridad Social escogerá la mejor opción para cada uno sin consultarlo con la persona.
Esta modificación busca igualar el sistema, ya que beneficiará a aquellos trabajadores que han tenido una vida laboral más intermitente, ya que podrán retirar aquellos meses de inactividad y aspirar a una mayor retribución. En cambio, para aquellos con puestos fijos o con una actividad constante no supone un beneficio, pero tampoco una pérdida, ya que pueden seguir recurriendo a la suma clásica.
Aparte de este nuevo sistema, se han implementado otros ajustes como el aumento progresivo de la edad y cambios en los requisitos para obtener la pensión máxima. Además de nuevas penalizaciones por jubilación anticipada, todo ello adaptado a una demanda social cada vez más longeva y con trayectorias laborales que cada vez son más variadas.