Donostia da el último paso y se convierte en la primera capital vasca en ser declarada zona tensionada. Lo hace con una hoja de ruta que proyecta la construcción de 3.000 viviendas.
De ellas, 1.350 tendrán el sello del Gobierno Vasco. La capital guipuzcoana es, sin duda, una de las ciudades donde más se deja notar "el tensionamiento" que provocan "la escasez y carestía" de la oferta, frente a la "gran demanda insatisfecha". El consejero de Vivienda, Denis Itxaso, promete, así, desplegar "todo el potencial" que ofrece la declaración.
Por su parte, Eneko Goia, alcalde de la ciudad, ha subrayado que la declaración permitirá "municipio disponer un instrumento más para hacer frente al problema de la vivienda". El precio medio de la vivienda supera los 5.370 euros el metro cuadrado, una cifra que merma la esperanza de los donostiarras de poder desarrollar su proyecto de vida en su ciudad.