El subdirector de Emergencias en la DANA achaca el retraso en mandar el Es-Alert a la tardanza del aval de los políticos
"Somos funcionarios y teníamos muy claro que no se podía enviar hasta que no tuviéramos la afirmación de la dirección", ha asegurado Jorge Suárez ante la comisión del Congreso que investiga la gestión de la catástrofe
El subdirector de Emergencias de la Generalitat Valenciana, Jorge Suárez, ha achacado este lunes en el Congreso el retraso en el envío del Es-Alert a la población el día de la mortífera DANA que dejó 230 muertos en la provincia de Valencia a que tardó en llegar la autorización de los responsables políticos para mandarlo.
Suárez, el funcionario de mayor rango presente en el Cecopi el 29 de octubre de 2024, ha reiterado el relato de lo que allí ocurrió que hizo cuando declaró como testigo ante la jueza de Catarroja que instruye la causa penal por estos hechos.
"Somos funcionarios y teníamos muy claro que no se podía mandar hasta que no tuviéramos la afirmación de la dirección general", ha asegurado Suárez ante la comisión del Congreso que investiga la gestión de la catástrofe, incidiendo en que estuvieron "esperando" a que les dijeran algo "para poder tomar la decisión" del envío.
La primera vez que él planteó el envió de un mensaje masivo fue sobre las 17.15, al inicio de la reunión del Cecopi, al ver que ya había gente en los tejados en la zona Utiel-Requena y después, a las 18.38 vuelve a plantearlo cuando se les comunica desde la Confederación Hidrográfica del Júcar que hay riesgo de rotura de la presa de Forata, lo que podría provocar crecidas de hasta siete metros de altura.
Suárez plantea un primer mensaje que recomendaba a la gente permanecer en zonas altas y estar atentos a nuevos mensajes, pero sobre las 18.19 se consensua otra redacción instando a la gente a quedarse en sus casas y a informarse por fuentes oficiales pero no se dice nada de refugiarse en zonas altas.
Según ha explicado, José Miguel Basset, exinspector jefe del Consorcio de Bomberos de Valencia, apuntó que la primera redacción podría se "demasiado alarmista" y provocar "estampidas".
Suárez ha admitido que la discusión sobre ese primer mensaje se hizo en el seno del Cecopi pero no ha podido determinar si fue durante el rato en el que se había hecho un receso de la reunión, que se llevaba a cabo de forma presencia, pero con varios miembros conectados telemáticamente. No obstante, ha señalado que durante el receso la sesión telemática seguía activa, puesto que él mismo prefirió no cerrarla por temor a que después hubiera problemas técnicos para retomarla.
Finalmente el primer Es-Alert no se mandó hasta las 20.11. Sobre las 18.10, ha explicado el compareciente, se llegó a convocar una videoconferencia con los alcaldes de los municipios a los que se quería alertar porque así lo propusieron los "cargos políticos", aunque al final no se pudieron conectar. Y después también hubo un debate sobre si la dirección del plan de emergencias tenía o no capacidad para "limitar movimientos de la población".
Tras todo su relato, preguntado expresamente por qué no se envió antes el ES-Alert, el compareciente ha aludido a "una serie de factores" sin especificar, ha incidido en que "posiblemente no había conciencia de la gravedad", pero que él siempre fue "proactivo" y ha puesto el ejemplo del intento que hizo de hacer una videoconferencia con los alcaldes.
Además, no ha querido "juzgar" si el expresident Mazón debería haber llegado antes al Cecopi ni si, de haber estado allí, se hubieran podido tomar medidas más rápido. Suárez compareció ante los medios tras la llegada del president al L'Eliana. Mazón dijo que no tenía constancia de que ya hubiera fallecidos pero él ya estaba convencido de que los había.
En otro momento, el compareciente ha indicado que el entonces presidente de la Generalitat le pidió su opinión sobre posible número de fallecidos y él le dijo que, a juzgar por los datos de desaparecidos podrían ser entre 200 y 300 personas, pero que también había que contar con que los teléfonos no funcionaban. En las primeras horas, ha dicho que ya tenía la "seguridad absoluta" de que habría muertos, pero que nunca habría pensado alcanzar la cifras que finalmente hubo.
Suárez, que ha dicho no apreciar ningún inconveniente para que a partir de ahora se graben las reuniones del Cecopi, ha admitido que no les llegó "suficiente información analizada del impacto" de lo que estaba sucediendo aquel día. "No creo que nadie de los que estuviéramos allí fuéramos conscientes de la realidad del impacto que podía tener ese riesgo ya fuera por la información que teníamos o por la formación de cada uno", ha reconocido.
Aunque ha resaltado que "la seguridad absoluta" no existe, ha abogado por sacar enseñanzas de emergencias como la dana, sobre todo en un territorio como la Comunidad Valenciana que, según le dijo una vez un experto europeo es un "supermercado de riesgos" pues tiene presas, zonas sísmicas, transporte de mercancías peligrosas, una central nuclear, riesgos de maremotos y los incendios forestales más graves que ha existido nunca en España.