València |
Establecer cambios regulatorios para hacer frente a situaciones catastróficas; contar con una visión metropolitana para atender los posibles desastres o mejorar la Coordinación de las Administraciones Públicas son algunas de las conclusiones de la Comisión no permanente de estudio sobre la gestión de la emergencia del 29 de octubre de la Diputación de Valencia.
El objetivo de la institución provincial es estar mejor preparados para dar una mejor respuesta en el caso de producirse de nuevo un desastre natural y establecer las bases para una mejor planificación que les permita atender las necesidades de los municipios y sus ciudadanos. Según el presidente de la Diputación Vicent Mompó tras la riada hubo una clara falta de coordinación que dificulto la agilidad en la atención a los afectados.
Desde Compromís han acusado a la corporación de la Diputación de utilizar la comisión para proteger al president de la Generalitat Carlos Mazón. Su portavoz Dolors Gimeno ha reiterado la importancia de adoptar nuevas medidas entre ellas mejorar el servicio de bomberos. La portavoz del grupo socialista Eva Sanz considera que el plan debe tener en cuenta la atención a la salud mental en las zonas afectadas entre otras medidas.
En la última sesión de la comisión han intervenido algunos alcaldes de las zonas afectadas. Entre ellos el alcalde de Aldaia, Guillermo Luján, quien ha lamentando las constantes reticencias del ayuntamiento de Valencia sobre el proyecto planteado para el barranco de La Saleta. Ha reiterado Luján que la actuación es digerible por el Plan Sur y que cuenta con el respaldo de numerosos expertos técnicos.
El alcalde de Pedralda Andoni León ha reclamado apoyo de las administraciones para poder actualizar sus planes de emergencias mientras que la alcaldesa de Carcaixent Carolina Armiñana ha recordado que algunos municipios como el suyo no pueden acceder a algunas ayudas por no estar reconocidos como municipio afectado.