La Oficina Municipal de Información al Consumidor (OMIC) tramitó el pasado año un total de 565 reclamaciones en las antiguas dependencias del edificio El Torrejó, según se desprende del balance elaborado por la propia oficina, dependiente de la Concejalía de Consumo. Según ese balance, la mayor parte de las reclamaciones presentadas por los usuarios tenían que ver con la mala calidad en la prestación de servicios de terceros, en concreto un total de 433.
Ese ha sido el principal motivo esgrimido por los reclamantes, muy por delante de otras causas como el incumplimiento de las condiciones de venta (38 reclamaciones), la deficiente calidad del producto (26) o la negativa a prestar servicio (25).
De las 565 reclamaciones presentadas en 2025, la OMIC resolvió en sus dependencias 310, lo que representó el 55% del total. De ellas, 231 fueron resueltas de forma desfavorable por mediación y 79 de forma favorable. El balance indica, además, que 73 reclamaciones fueron archivadas, 21 fueron derivadas a Arbitraje, 75 a los servicios territoriales, tres fueron desestimadas, 54 fueron inhibidas a otros organismos y 29 en tramitación.
Por sectores, aunque las reclamaciones se encuentran bastante repartidas, la hostelería fue el que registró el número más elevado con un total de 111. Otros servicios coparon 109 denuncias y, en tercer lugar, el sector de la telefonía registró 63 reclamaciones de clientes.
Por otro lado, desde el pasado mes de abril, la OMIC recibe al público en sus nuevas instalaciones ubicadas en el número 12 de la avenida Beniardá, en los locales de los antiguos juzgados. Allí se ha desplazado esta mañana el alcalde Toni Pérez, acompañado por la concejal de Consumo, Mónica Gómez; y el de Espacio Público, Francis Muñoz.
Mónica Gómez ha recordado que la OMIC es “un servicio gratuito del Ayuntamiento que informa y orienta al consumidor sobre sus derechos y cómo ejercerlos, y que media en los conflictos que puedan surgir entre consumidores y empresas de bienes, servicios o suministros”. La edil ha recordado que en última instancia, si no se alcanza un acuerdo entre las partes, “la OMIC es la encargada de remitir las reclamaciones a la Junta Arbitral de Consumo”