L'Alfàs del Pi mantiene viva la memoria de las víctimas de Utøya quince años después
L'Alfàs del Pi ha conmemorado hoy el decimoquinto aniversario de los atentados perpetrados el 22 de julio de 2011 en Oslo y en la isla de Utøya (Noruega), en los que perdieron la vida 77 personas, la mayoría adolescentes. Como cada 22 de julio, el municipio ha celebrado un emotivo y sencillo acto de homenaje para recordar a las víctimas y reafirmar los estrechos lazos que lo unen a la comunidad noruega.
El homenaje ha tenido lugar en el Parque por la Paz Johan Galtung, donde representantes de las comunidades alfasina y escandinava han guardado un minuto de silencio y han depositado rosas rojas a los pies de la escultura del artista vasco Agustín Ibarrola, donada por el propio autor en memoria de las víctimas del terrorismo y convertida en un símbolo de paz, libertad y democracia.
La concejala de Juventud, Carolina Solbes, ha pronunciado este año el discurso institucional. Durante su intervención ha recordado que en Utøya fueron asesinados jóvenes que habían acudido a un campamento político para debatir, aprender y construir el futuro de su país. “Aquel día no solo se apagaron vidas. También se intentó sembrar el miedo entre quienes creían que la política podía ser una herramienta para mejorar la vida de las personas”, ha afirmado.
Solbes ha subrayado que este homenaje trasciende el recuerdo de las víctimas y reivindica los valores que representaban. “Las ideas solo tienen sentido cuando se defienden con palabras y nunca con violencia”, ha señalado. También ha destacado el significado especial que esta conmemoración tiene para l'Alfàs del Pi, donde la comunidad noruega forma parte de la historia y la vida cotidiana del municipio desde hace décadas.
En su intervención ha hecho un llamamiento a preservar el diálogo, la convivencia y el compromiso democrático, recordando la respuesta ejemplar de la sociedad noruega tras los atentados. “Nos enseñó que las palabras sobreviven a las balas, que el amor es más poderoso que una bomba y que incluso después de la oscuridad un pueblo puede elegir tender la mano antes que cerrar el puño”, ha expresado, concluyendo con un mensaje de esperanza: “Mientras esos ideales sigan vivos en nuestra memoria, su recuerdo también seguirá presente”.
A continuación ha intervenido Aasmund Offernes, pastor de la Iglesia Noruega de l'Alfàs del Pi, quien ha recordado la magnitud de la tragedia al señalar que las 77 víctimas equivalían a la población de una pequeña localidad noruega. Offernes ha destacado que la respuesta del pueblo noruego fue “más democracia, más apertura” y ha advertido sobre el peligro de los discursos extremistas que aún persisten en Europa. Asimismo, ha incidido en la importancia de mantener viva la memoria de las víctimas y de acompañar a quienes siguen sufriendo las consecuencias de aquella tragedia. Su intervención ha concluido con la lectura del poema ‘No debes pisar la hierba’, del escritor noruego Einar Skjæraasen.
El acto ha continuado con la interpretación de la canción ‘Du skal få en dag i mårå’, del compositor noruego Alf Prøysen, a cargo de la soprano Paola Andra Delgado.
L'Alfàs del Pi alberga la colonia noruega más numerosa y antigua de España. En la actualidad cuenta con más de 2.500 ciudadanos noruegos empadronados, aunque se estima que la población residente oscila entre las 5.000 y las 8.000 personas. Una relación iniciada en los años setenta que ha propiciado la creación de una sólida red de instituciones noruegas en el municipio, entre ellas dos centros educativos públicos, una iglesia propia en l'Albir y el único Centro de Voluntariado (Frivilling) que el Gobierno de Noruega mantiene fuera de sus fronteras.
El vínculo entre ambas comunidades hace que el recuerdo del 22 de julio siga muy presente. Prácticamente no hay residente noruego en l'Alfàs del Pi que no conozca a alguna persona afectada directa o indirectamente por los atentados de Oslo y Utøya.
Al homenaje han asistido miembros de la Corporación Municipal, vecinos y vecinas del municipio, residentes noruegos y representantes del Club Noruego Costa Blanca. Durante la ofrenda floral, la interpretación al piano del ‘Canon en Re Mayor’ de Johann Pachelbel, a cargo de Marina Barco Ferrer, ha acompañado un momento de profundo recogimiento en el que los asistentes han depositado rosas rojas junto a la escultura de Ibarrola.
Con este homenaje anual, el Ayuntamiento de l'Alfàs del Pi renueva su compromiso con la memoria de las víctimas del terrorismo y sus familias, reafirma su defensa de la democracia, la convivencia y la paz, y expresa, un año más, su rechazo firme a cualquier forma de violencia.