El Salón de Plenos ha sido el escenario en el que este martes se ha procedido a la cesión de los nueve desfibriladores que se van a repartir en nueve patrullas de la Policía Local de Elche. Entre los donantes de uno de esos dispositivos se encuentra Octavio Soler, padre del joven que el pasado año sufrió una parada cardiaca repentina mientras jugada al fútbol en la Ciudad Deportiva de Elche y que salvó la vida gracia a la actuación tanto de dos personas que presenciaban el encuentro, que iniciaron las maniobras de reanimación cardiopulmonar, como de los profesionales de la ambulancia del Servicio de Atención Médica Urgente (SAMU) desplazada al lugar de los hechos.
Soler ha reivindicado una ley en la Comunitat Valenciana que establezca la obligatoriedad de la disposición de desfibriladores en dotaciones públicas.
Por otra parte, concejal de Sanidad en el Ayuntamiento de Elche, Carlos Sánchez, ha anunciado que el Consistorio ha sacado el pliego para la adquisición en una primera fase de 15 desfibriladores que se distribuirán por instalaciones públicas del municipio: “Posteriormente se comprarán 30 nuevos desfibriladores para completar una red de 45 más los cuatro que ya están en funcionamiento”, ha afirmado Sánchez que ha añadido que se van a llevar a cabo cursos de formación para empleados públicos con el fin de que estos aparatos sean utilizados correctamente.