En el Día Mundial del Sida, las asociaciones que trabajan con personas afectadas alertan de que, pese a los avances médicos, la prevención se ha relajado mientras persisten los estigmas que rodean al VIH. Recuerdan que estos prejuicios siguen condicionando la vida de muchos pacientes y dificultando tanto su integración social como su acceso a determinados entornos laborales.
Los colectivos señalan que el aislamiento, la pérdida de redes de apoyo y una profunda sensación de no pertenencia son consecuencias directas del estigma. Añaden que persiste el miedo a que, en procesos médicos vinculados al trabajo, una empresa pueda descubrir que un empleado es seropositivo, lo que incrementa la ansiedad y la vulnerabilidad de las personas con VIH.
En la provincia, durante 2024 los Centros de Información y Prevención del Sida atendieron 2.159 consultas y realizaron 1.365 pruebas de VIH. Los datos muestran un mayor número de casos en hombres de 25 a 29 años y en mujeres de 30 a 34, siendo el contacto sexual sin protección la principal vía de transmisión. Las asociaciones insisten en que reforzar la información, las pruebas diagnósticas y la educación sexual es clave para frenar nuevos contagios y combatir el estigma.
La ONG PATIM de Castellón ha realizado una exposición que acerca campañas de sensibilización impulsadas en los años noventa. Carteles de veinte países bajo el lema “Rompe el mito, no el cuidado”. También ha elaborado un manifiesto en el que se remarca la importancia de hacer frente a los nuevos contagios realizando intervenciones sanitarias y también psicosociales, buscando soluciones a las personas que en los años noventa recibieron un diagnóstico de VIH –supervihvientes- incluidas aquellas que mantienen vínculos con las adicciones.