Su vida parece haber estado encaminada siempre hacia la política, dice. Entendiendo que la política lo es todo (incluso buscar pareja). Defensora de su importancia, es consciente de la mala imagen que tiene, algo que achaca especialmente a las redes sociales y la ausencia de criterios propios. Tras 7 meses como concejala, dice estar satisfecha de su labor como concejala, aunque la oposición sea complicada, nos cuenta. No se pone fecha de caducidad política.
Ana Belén nos cuenta que hay mucho desconocimiento en la política. No se sabe muy bien los problemas que tienen para sacar adelante sus proyectos (la burocracia...) y considera que escuchar es fundamental en su trabajo (el político, porque no está liberada y sigue siendo profesora interina y técnica de prevención). Nos asegura que los miembros de la corporación no se llevan mal por lo general.
Es graduada social de profesión, aunque no era lo que quería. Fue una lesión en la espalda jugando al voley la que le cerró el camino de la ingeniería y le llevó a una profesión que hoy en día sí es su vocación. Acostumbrada a los cambios, se define como poliédrica y un crisol.