Se trata de
una actuación destinada a recuperar la capacidad hidráulica del cauce y reforzar
la protección frente a inundaciones de las explotaciones agrícolas e
infraestructuras situadas en su entorno. Las obras, que comenzaron el pasado
mes de mayo, cuentan con un presupuesto cercano a los 400.000 euros y tienen
prevista su finalización a finales de este verano, antes de la temporada de lluvias.
Estos trabajos forman parte de la primera fase de las obras de emergencia
destinadas a actuaciones en cauces, que cuentan con una inversión de 1,6
millones de euros.
La intervención permitirá devolver al encauzamiento las condiciones de
funcionamiento para las que fue diseñado, tras el deterioro provocado por la
acumulación de sedimentos, el crecimiento de vegetación y los procesos erosivos
que redujeron la capacidad de desagüe del cauce, con el consecuente riesgo para
episodios de desbordamiento.
Las obras contemplan la retirada de alrededor de 40.000 metros cúbicos de
sedimentos y vegetación, la restauración de la sección original del cauce y el incremento de las motas de protección, unas actuaciones que permitirán recuperar
la capacidad hidráulica del arroyo y reducir significativamente el riesgo de
inundación en las explotaciones agrícolas e infraestructuras del entorno.