El Rectorado de la Universidad de Málaga ha acogido la presentación del estudio La cerveza social. Estudio sobre la contribución del consumo social de cerveza al bienestar y la vida cotidiana, un trabajo elaborado por el Centro de Investigación Social Aplicada (CISA) de la Universidad de Málaga junto a la asociación Cerveceros de España.
La presentación ha contado con la participación del presidente de Cerveceros de España, Jacobo Olalla; el vicerrector de Investigación de la Universidad de Málaga, Pedro Maireles; y los investigadores del CISA Félix Requena y Luis Ayuso.
El estudio ha analizado el papel que desempeña el consumo social de cerveza en las relaciones personales y en el bienestar cotidiano, poniendo el foco en los momentos compartidos con familiares y amigos. Sus resultados apuntan a que este tipo de encuentros pueden actuar como un dinamizador social, favoreciendo la interacción y la desconexión de las obligaciones diarias.
Según los datos recogidos en el informe, el 86 % de la población afirma que el tiempo pasa volando cuando queda para tomar algo, mientras que un 83,3 % asegura que estos encuentros mejoran su estado de ánimo. Además, el 75,4 % señala que esos momentos contribuyen a reducir sus niveles de estrés.
El trabajo analiza así el consumo de cerveza no únicamente desde la perspectiva del producto, sino dentro del contexto social en el que se produce, especialmente en encuentros que permiten compartir tiempo, conversar y reforzar los vínculos personales.
La investigación ha puesto de relieve, en este sentido, la importancia de los espacios de encuentro y de las actividades sociales en la percepción del bienestar cotidiano, situando el tradicional momento de “tomar algo” como una práctica vinculada a la socialización.