Feijóo avisa a Sánchez de que pagará en las urnas haber desprotegido al país en Ceuta y el presidente responde: "Volveremos a ganar"
El líder del PP y el presidente del Gobierno han protagonizado un nuevo choque en el Congreso en el que los malos datos del informe PISA, la 'ley de nietos' y la crisis migratoria en Ceuta han centrado los reproches.
Madrid |
Han pasado 77 días desde la última sesión de control al Gobierno. En aquel 24 de junio, Pedro Sánchez comparecía ante el Congreso para dar explicaciones sobre las investigaciones judiciales que golpeaban al PSOE y defendía que su Ejecutivo seguiría gobernando. Este miércoles, el presidente regresa al hemiciclo para responder a la oposición y lo hace con un panorama considerablemente más complicado.
La crisis migratoria de Ceuta ha abierto un nuevo frente político; la publicación de documentación del CNI ha reactivado las dudas sobre lo que sabía el Gobierno antes de la llegada masiva de migrantes. Además el último informe PISA ha dejado a España con sus peores resultados históricos en las tres competencias evaluadas.
A esto se suma la llamada Ley de Nietos vuelve a estar bajo la lupa del Tribunal Supremo y varias causas judiciales mantienen al PSOE y al entorno de Sánchez bajo presión.
El presidente tiene, por tanto, mucho más que una sesión de control por delante. Tiene que afrontar el regreso de la actividad parlamentaria después de más de dos meses y hacerlo mientras la oposición dispone de una larga lista de asuntos con los que intentar desgastar al Ejecutivo.
Ceuta, el principal campo de batalla
La crisis migratoria de Ceuta será previsiblemente uno de los asuntos centrales del duelo entre Sánchez y Alberto Núñez Feijóo. El presidente tendrá que defender la gestión del Gobierno después de que la entrada masiva de migrantes de finales de julio haya abierto también una investigación judicial.
Sánchez sostiene que no existen pruebas concluyentes que permitan atribuir al Gobierno marroquí la organización de la llegada masiva, pese a que un informe policial apunta a una actuación permisiva de las fuerzas marroquíes durante varias horas.
Precisamente este miércoles el Ejecutivo prevé publicar documentación recibida entre el 1 de julio y el 1 de agosto de la Policía, la Guardia Civil y el CNI. La desclasificación busca aclarar qué información manejaban los servicios de seguridad antes de la crisis.
Feijóo y Abascal tendrá así la oportunidad de exigir explicaciones a Sánchez justo cuando el asunto vuelve a estar bajo el foco político y judicial.
El varapalo de PISA llega justo a la vuelta al cole
Otro problema irrumpe en el peor momento para el Gobierno: el informe PISA 2025, conocido este martes, deja a España con sus peores resultados históricos en las tres competencias evaluadas.
Los alumnos españoles obtienen 451 puntos en lectura, 457 en matemáticas y 477 en ciencias, todos ellos por debajo de las medias de la OCDE y de la Unión Europea. La caída es especialmente pronunciada en comprensión lectora, donde España ha perdido 45 puntos desde 2015.
El dato convierte la educación en otro de los asuntos susceptibles de aparecer durante el pleno, especialmente después de que la vuelta a las aulas haya estado marcada precisamente por la situación de Ceuta.
El Supremo da un nuevo quebradero de cabeza al Gobierno
La víspera del regreso de Sánchez al Congreso dejó además un nuevo frente judicial para el Ejecutivo. El Tribunal Supremo ha suspendido cautelarmente los efectos electorales de determinadas inscripciones en el censo realizadas al amparo de la conocida como 'Ley de Nietos".
La decisión afecta al derecho de voto de aquellos nacionalizados que no puedan acreditar que sus antepasados fueron exiliados en las circunstancias previstas por la Ley de Memoria Democrática. La medida es cautelar y no supone anular la nacionalidad obtenida.
El Gobierno ya ha mostrado su discrepancia con la decisión, mientras el PP y Vox han utilizado el pronunciamiento judicial para reabrir el debate sobre la aplicación de esta normativa.
La gerente del PSOE declara por el caso Leire
Y mientras Sánchez responde a la oposición en el hemiciclo, el PSOE afronta este mismo miércoles otro episodio judicial. La gerente del partido, Ana María Fuentes, declara como investigada ante el juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz por los pagos realizados a Leire Díez.
La investigación trata de esclarecer si desde el PSOE se financiaron actuaciones destinadas a maniobrar contra procedimientos judiciales que afectaban al partido o al entorno del presidente. La declaración se produce después de que la Audiencia Nacional avalara el volcado de los dispositivos incautados a Díez.
El resultado es un regreso al Congreso especialmente cargado para Sánchez. 77 días después de su última sesión de control, el presidente vuelve al hemiciclo con Ceuta, el desplome de PISA, la polémica sobre la ley de nietos y los tribunales como telón de fondo. Y PP y Vox llegan dispuestos a convertir cada uno de esos frentes en una pregunta para el Gobierno.