La huelga del Metro de Granada llega tras la falta de acuerdo entre la empresa concesionaria Avanza y el comité de empresa, en la sexta reunión de negociación del convenio colectivo 2026/2029. El encuentro, que se prolongó durante casi cinco horas este sábado, terminó sin acuerdo, manteniendo así la convocatoria de paros.
La dirección del servicio ha elevado su propuesta salarial hasta un incremento acumulado del 23,5% para los próximos cuatro años, frente al 14,5% inicial. Esta oferta, planteada a instancias de la Agencia de Obra Pública de la Junta de Andalucía, supondría equiparar los salarios de los cerca de 160 trabajadores del servicio de operación con los del Metro de Sevilla, referencia clave para la plantilla.
Sin embargo, el comité de empresa ha rechazado la propuesta, argumentando que la huelga responde a la defensa de un servicio público digno, el respeto a los trabajadores y la seguridad de los usuarios.
Frente a este escenario, la Junta ha establecido servicios mínimos del 50% para garantizar parcialmente la movilidad durante los días de paro, que se concentrarán de lunes a viernes.
¿Cómo afectará la huelga del Metro de Granada a la movilidad diaria? La respuesta es clara: retrasos, reducción de frecuencias y una mayor presión sobre otros medios de transporte en horas punta.
La propuesta de Avanza supera ampliamente la media de subidas salariales pactadas en España en los últimos meses, situada en torno al 2,9%, lo que equivaldría a un 11,6% acumulado en cuatro años. Sin embargo, el comité considera insuficiente el planteamiento, lo que ha llevado al bloqueo del acuerdo y a la convocatoria de los paros.
Mientras tanto, los usuarios del Metro de Granada se preparan para una semana de afectaciones en uno de los principales sistemas de transporte del área metropolitana, en plena negociación de un convenio clave para el futuro del servicio.