Madrid |
La rueda de prensa de Florentino Pérez en el día de ayer dejó varios titulares, y polémicas, a destacar. Durante una hora y cuarto, el presidente del Real Madrid se vio envuelto en una maraña de confabulaciones con el foco puesto en el acoso de los periodistas al club y a su presidencia.
Ha cargado contra diferentes medios, a los que ha acusado de crear "caos" y de difundir informaciones falsas: "Hay sectores que quieren mandar en el Real Madrid, pero no lo han conseguido; aquí no mandan los periodistas o sus compañeros".
Además del rechazo a la prensa de este país, Florentino Pérez condenó la corrupción que envuelve el caso Negreira, que investiga el pago sistemático al Comité Técnico Arbitral por parte del FC Barcelona durante al menos dos décadas. Las declaraciones de Florentino Pérez han reabierto el debate sobre el cambio de discurso del presidente del Real Madrid, quien aseguró este martes que supone "el mayor escándalo de la historia".
Sus quejas vinieron acompañadas del anuncio de "un dossier importante que vamos a presentar de inmediato a la UEFA", aunque sus palabras contrastan con las que el propio dirigente blanco pronunció hace apenas año y medio, cuando defendió públicamente la necesidad de mantener una buena relación institucional entre el Real Madrid y el Barça pese al estallido del escándalo arbitral.
"El Barça y el Madrid se tienen que ayudar, lo digo con total sinceridad. Tenemos que pensar que es un club que está entre los más grandes del mundo. ¿Por qué nos íbamos a enfadar?", planteaba Pérez ante los medios.
Ahora, el tono es completamente distinto. En su última intervención, Florentino cargó duramente contra el caso Negreira, calificando la situación como "el mayor escándalo de la historia". El presidente del Real Madrid cuestionó que todavía continúen arbitrando colegiados de aquella etapa turbulenta para el comité.
El presidente blanco fue todavía más allá al anunciar que el club trabaja en un informe para trasladarlo a la UEFA "por el bien del fútbol mundial". En su discurso, insistió en que el caso "todavía colea" y deslizó dudas sobre las consecuencias que, a su juicio, habría tenido durante años en la competición española. Por ejemplo, mantiene que su equipo ha sido perjudicado por los árbitros esta temporada: "Los árbitros nos han robado 18 puntos. ¿Solo he ganado siete títulos de LaLiga con el Real Madrid? Debería haber ganado catorce. Me han robado los otros siete".
La comparación entre ambas declaraciones ha provocado una fuerte reacción en redes sociales, donde numerosos aficionados han recuperado la hemeroteca de Florentino Pérez para señalar la contradicción entre aquel mensaje al Barcelona y el actual tono beligerante respecto al caso Negreira. Muchos vinculan las palabras de Florentino en 2024 con el proyecto de la Superliga, el cual necesitaba de un fuerte apoyo por el resto de clubes, que se fue esfumando a lo largo del tiempo. Esta pérdida de apoyos se vio escenificada en el abrazo entre Joan Laporta y Al Khelaïfi, el cual fue visto como una traición desde Concha Espina.
El contraste resulta especialmente llamativo porque el presidente madridista pasó de defender que ambos clubes debían "ayudarse" y proteger la imagen del fútbol español a liderar ahora una ofensiva pública contra el Barça a raíz del escándalo arbitral que sigue bajo investigación judicial.