La película propone así un viaje emocional en el que la tragedia convive con la belleza del paisaje mallorquín. “La película sobre todo habla de cómo vivir el duelo”, explica Lluís Homar, que destaca cómo Cata se convierte en quien marca el camino para atravesar la pérdida. El actor señala que el juego de la protagonista permite que el abuelo “dé por hecho que ella es la abuela”, creando una relación tan extraña como poética que ayuda a ambos personajes a afrontar la ausencia.
Para Zoe Stein, uno de los grandes retos del papel fue encontrar el equilibrio en esa transformación. La actriz tuvo que trabajar la gestualidad y la personalidad de Cata para construir ese “juego camaleónico” en el que se convierte progresivamente en su abuela. Stein destaca además la importancia de compartir rodaje con Homar, porque le hizo sentirse “muy cómoda, muy segura” durante un proceso interpretativo marcado por sentimientos complejos.
“Era cómo encontrar un poco esta línea de no pasarse”
Mallorca se convierte en otro de los protagonistas de Forastera. La luz, el mar y los paisajes que tradicionalmente asociamos al verano chocan con el dolor de la familia, creando una atmósfera deliberadamente extraña. “Dolor y belleza”, resume Zoe Stein sobre los dos elementos que conviven en la película. Homar explica que ese contraste permite mostrar una Mallorca idílica mientras la tragedia permanece presente, sin restarle fuerza al duelo. Forastera llegará a los cines el 11 de septiembre con una historia que utiliza el vínculo entre abuela y nieta para hablar de la pérdida, la identidad y la necesidad de encontrar nuevas formas de seguir adelante.