Harto del tema de La Vuelta, Juan Soto Ivars pone su mirada sobre Javier Cansado
¿En qué se ha fijado Juan Soto Ivars?
Javier Cansado, el de Faemino y Cansado, ha contado en Twitter que este verano no se le ha visto porque tenía un tumor, y que lo han operado, así que un tío lo ha tenido que ver en pelotas, y que ahora le toca tratamiento. Me parece que falta un poco de información en su mensaje. No ha contado, por ejemplo, si el médico era de pulmón y corazón. Tampoco si tenía una poderosa papada, como un “pelíncano”, o si con el tratamiento va a tener la desgracia de quedarse calvo.
No ha contado si cuando fue a la consulta y llamó a la puerta, pom pom pom, se lo quedó mirando al médico y le dijo… le dijo: ¿qué pasa, no vas a abrir la boca, o qué, payaso?
Ha dicho solamente que está malito, y que ahora le toca estar en tratamiento. Está bien que lo diga, porque así le podemos mandar ánimo todos los que hemos recibido el ánimo de Faemino y Cansado en los momentos buenos y los malos. Pero me jode, porque no ha contado si además de tener un tumor se ha hecho budista, ni si se ha alistado a la legión extranjera, ni si cuando lo abrieron para operarlo han sacado once mil millones de pesetas. Ignoro si en la cola del médico se le metió delante Carlos Faemino justo cuando ya le tocaba a Javier, ni si lo tuvo que llevar a los calabozos del ambulatorio.
Como todopoderoso que es, supongo que se recuperará pronto. Yo para animarlo he buscado en Google una frase de un filósofo que siempre le ha gustado mucho a Javier, Kierkegaard y me he encontrado con una frase que dice que "La angustia es el vértigo de la libertad", a lo que sólo podemos responder, teniendo Javier la que tiene ahora encima: ¿a la libertad, Kierkegaard? ¿Tú quieres ver que te meto dos hostias?