ENTREVISTA

"En África descubrí el verdadero sentido de la medicina": el cirujano que ha operado a más de mil personas en los rincones más olvidados

César Ramírez, referente de la cirugía oncológica en España, lidera un proyecto solidario que transforma vidas en los países más pobres del continente africano.

Redacción

Madrid |

Desde pequeño, César Ramírez sintió la llamada de la medicina. Mientras jugaba al fútbol en un pueblo de Málaga junto a sus hermanos, ya mostraba una sensibilidad especial, cuidaba de ellos cuando enfermaban y, con solo ocho años, tras ver a su abuela enferma, le prometió a su padre que se pondría bien. Aquel mismo niño confesó a un periodista que quería ser cirujano. Tres décadas después, ha cumplido su palabra con creces.

Hoy, Ramírez encabeza uno de los servicios quirúrgicos más prestigiosos del país. Pero su vocación no se limita al quirófano malagueño. A través de la Fundación Bisturí Solidario, ha llevado a cabo más de mil operaciones en África, un continente donde ha encontrado su mayor propósito.

En una entrevista en Por fin no es lunes, con Jaime Cantizano, el cirujano explicó con claridad de dónde nace su compromiso.

Responsabilidad como motor de vida

"Nosotros somos cuatro hermanos que nos hemos criado en casa con mi padre y mi madre, que eran maestros de EGB. Una generación que habrá que reconocer en el futuro como una generación que ha cambiado la historia de nuestro país en la enseñanza. Educaron a un montón de gente que ha hecho que el país crezca y se desarrolle. El compromiso, el esfuerzo y el sacrificio no son negociables", explicó.

Sobre como ser un buen profesional dijo que lo más importante para él era el esfuerzo. "Yo siempre digo que el mayor valor que cualquier profesional puede tener, aparte del talento, es la vocación y el servicio. Se llega más lejos con compromiso y esfuerzo, y menos talento, que con mucho talento y poca capacidad de esfuerzo".

África le cambio la vida

Su primer viaje de cooperación lo llevó a Ecuador, pero fue en África donde descubrió la esencia profunda de su vocación.

"La pureza de la cooperación internacional la he sentido cuando he estado en Asia y en los distintos países de África. Viven sin nada de lo que nosotros conocemos, pero tienen una humildad asociada a la pobreza que nunca puedes conocer hasta que no estás allí. En Ecuador percibí cierta sensación de distancia, como si nosotros fuéramos a hacer algo que ellos también podían hacer", dijo.

César explicó que África le cambió la vida. "En África, sin embargo, experimenté algo diferente: con las miradas, la gente te devuelve el mayor regalo que puedes recibir como profesional, que es el agradecimiento y saber reconocer el trabajo que has hecho".

Liberia, su mayor reto

De todas sus misiones, la primera en Liberia dejó una huella imborrable.

"Liberia, el quinto país más pobre del mundo, según la OMS, es un país en vías de desarrollo que necesita todo nuestro apoyo. Cuando llegas al aeropuerto de Monrovia, que está prácticamente prefabricado, ya percibes la pobreza del país. En la capital no hay ni semáforos, las carreteras están sin asfaltar, los edificios gubernamentales parecen abandonados desde hace medio siglo", explicó César.

"El noventa o noventa y cinco por ciento de la gente está en la calle todo el día sin empleo. Entonces te preguntas cómo hemos llegado a esto en el siglo XXI, en una de las tierras más fértiles del mundo. Cuando estudiaba Medicina, nos decían que para el año 2000 habría sanidad universal y gratuita. No se cumplió, y para el tiempo que yo esté en este mundo, veo que tampoco se va a cumplir", expreso entristecido.

Pese a su actividad diaria en Málaga atendiendo a pacientes con cáncer, Ramírez confiesa que es en el continente africano donde más útil se ha sentido

"Estoy acostumbrado a vivir el sufrimiento de muchos pacientes oncológicos que me hacen sentirme útil desde lo técnico y lo humano. Pero si es fuera de España, desde luego donde más útil me he sentido es en África. Allí tienen la capacidad de apreciar lo que hacemos y cómo lo hacemos. Al principio, cuando regresaba, echaba de menos ese mundo. Ahora, cada vez que salgo de un país africano, ya estoy pensando en organizar la siguiente campaña. Saber que volveré me da alivio. Estoy en continuidad con ellos, explicó.