Begoña Barragán: "Las palabras pueden acompañar, y ayudar, y a la vez pueden hacernos mucho daño"
Las entrevistas de Jaime Cantizano a actores, cantantes, científicos... Hablamos con Begoña Barragán, presidenta del Grupo Español de Pacientes con Cáncer sobre cómo el lenguaje del cáncer puede aportar carga emocional a los pacientes
A esta hora, en la que reflexionamos cada martes con Judith González sobre lo importante que es el lenguaje, queremos pararnos antes para hablar de cómo lo utilizamos en lo relativo a la salud.
Seguro que han escuchado en alguna ocasión referirse a enfermedades como el cáncer como si fuese una lucha, a los pacientes que lo tienen como personas que “libran una batalla” y de aquellos que consiguen pasarlo, como vencedores de una guerra. Y no, el cáncer no es una batalla, ni una lucha, ni una guerra.
La buena intención con la que se usan estas expresiones puede provocar el efecto contrario. Una sensación de fracaso si la enfermedad progresa o una presión emocional sobre quien la padece por intentar cambiar una situación médica.
Las palabras pueden aliviar, acompañar o al revés, generar miedo, estigma y soledad.
Por eso, el Grupo Español de Pacientes con Cáncer ha lanzado la campaña “Cuidado con las Palabras”, una iniciativa que busca concienciar sobre cómo influye el lenguaje en esta situación. Para ello, han creado un diccionario alternativo y una herramienta tecnológica que identifica en las redes sociales el uso de términos bélicos y propone alternativas más humanas.
Y es que Begoña lo tiene claro, lleva sintiéndolo en su persona muchos años: "Yo soy paciente y llevo 25 años enfrentándome a diferentes comentarios. Las palabras pueden acompañar y pueden ayudar, pero a la vez depende qué palabras nos pueden perjudicar y nos pueden hacer mucho daño. Por eso es muy importante, porque lo que parece una simple palabra como lucha, batalla, guerra, al final está haciendo cargar sobre una persona que está enferma una responsabilidad que no le corresponde, porque la enfermedad no depende de nosotros. La evolución es que nosotros no luchamos, no batallamos, no estamos en ninguna guerra de esto. Todo esto va de otra cosa, no va de recibir unos tratamientos probados científicamente, que cada vez hay mejores tasas de supervivencia, más éxito en ellos y permiten que salgamos adelante o no."
Unas palabras que tienen consecuencias emocionales: "Cuando hablamos de que estamos luchando o damos esos, tú tienes que luchar, tienes que ser muy fuerte. Parece que que nos están diciendo que bueno que es que ante la adversidad que es una enfermedad encima tenemos que estar contentos. Levanta ese ánimo que tú puedes con todo. Bueno, pues ni podemos con todo, ni tenemos porque tener el ánimo al 100% todos los días cuando estamos delante de una enfermedad que nos hace encontrarnos mal físicamente."
Por eso han creado un diccionario alternativo: "Entendemos que estas palabras no se utilizan para hacernos daño. O sea, no hay mala intención, todo lo contrario. Detrás de todo esto siempre hay personas bien intencionadas que pretenden ayudarte con lo que tienen a su alcance. Y a veces es decirte pues esto lucha ese fuerte, tú puedes con todo. Sabemos que no es con mala intención. Ahora, también es mejor que lo transmitamos para decirle aunque tú creas que me estás ayudando, no lo estás haciendo bien, porque a lo mejor a una persona no le importa o se siente guerrera, pero cuando se lo siente el paciente está bien porque es su sentimiento."