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Gaspar Atienza, fiscal de la Real Maestranza de Ronda: "Es una oportunidad para dar más nombre a la 'ciudad soñada'"

La Real Maestranza de Caballería de Ronda es un emblema taurino y un motor cultural e histórico que proyecta la ciudad al mundo. Así lo explica Gaspar Atienza, Fiscal de la institución, durante la edición especial de La Cultureta Gran Reserva celebrada en Ronda, donde reivindica la vigencia de este espacio único.

La Maestranza de Ronda, un patrimonio al servicio de la ciudad: "Esto es cultura pura y dura"

La Cultureta Gran Reserva desde la Real Maestranza de Ronda: historia, tauromaquia y espíritu ilustrado

ondacero.es

Madrid |

Durante la emisión especial de La Cultureta Gran Reserva desde la Real Maestranza de Caballería de Ronda, Gaspar Atienza, Fiscal de la institución, subrayó el papel fundamental que este enclave desempeña como guardián del patrimonio cultural y como espacio de conocimiento abierto al futuro.

Atienza recuerda que la nobleza, hoy sin poder político, es objeto de creciente interés académico: “Ahora que ya la nobleza no tiene ningún poder, es cuando más se estudia como una parte histórica de algo que durante siglos mandó en Europa”. En ese sentido, destaca la importancia de la biblioteca de la Maestranza, dedicada a estudios genealógicos, heráldicos y nobiliarios, que se ha convertido en un referente para investigadores nacionales e internacionales.

Una gran transformación

El Fiscal incide también en la transformación que vivió la institución en el siglo XVIII, cuando, bajo el impulso de la Ilustración, pasó de ser una orden de caballería a un centro de estudios: “Se convierte en una academia de ciencias, con ese espíritu ilustrado que la transforma radicalmente en una asociación cultural moderna”. Esa vocación de apertura, señala, es la que inspira su desarrollo actual.

Uno de los proyectos más ambiciosos de la Maestranza es la modernización de la Escuela de Equitación, la segunda más antigua de Europa, con un diseño de Rafael Moneo. Atienza lo define como “una oportunidad para dar más nombre a la ciudad soñada y modernizarla con un edificio del mejor arquitecto”.

Un recinto único

El propio recinto de la plaza de toros, construido en 1785 para casi 5.000 espectadores en una ciudad de apenas 8.000 habitantes, refleja la visión de grandeza de la época. Atienza lo compara con la continuidad del Coliseo romano y subraya su papel pionero en el nacimiento del toreo moderno: “Aquí comienza la historia de los Romero, pintados por Goya, y la tauromaquia adquiere una dimensión universal”.

Finalmente, Atienza resalta la vinculación de la Maestranza con la sociedad rondeña a través de programas educativos y culturales. “Estamos muy dedicados a abrir este patrimonio a los ciudadanos, para que lo palpen, lo toquen y lo hagan suyo”, reivindicando así la vigencia de una institución que combina tradición y modernidad.