Con público en el Salón de Grados de la Real Maestranza de Caballería de Ronda, La Cultureta Gran Reserva viajó a la “ciudad soñada” para reflexionar, entre historia, tauromaquia y cultura, sobre la vigencia de una institución ilustrada que sigue marcando la identidad de Andalucía.
“El XVIII es fundamental… nos inspira para el XXI”. Con esta declaración, Ignacio Herrera de la Muela, director general, abrió el relato de una Maestranza que ha sabido pasar de hermandad de caballeros a fundación cultural moderna. Una institución “sin ánimo de lucro” que preserva uno de los iconos más reconocibles de Andalucía: la plaza de toros de Ronda.
De la Muela insistió en la vocación de apertura de este legado: “Esto es cultura pura y dura… pero estamos poniendo el patrimonio en la calle para que el ciudadano lo palpe, lo toque y lo haga suyo”.
Gaspar Atienza, Fiscal de la institución, reivindicó el estudio de la nobleza como objeto histórico. “Ahora que ya no tiene poder, es cuando más se estudia”, señaló, al destacar el valor de la biblioteca y de los fondos genealógicos y heráldicos que sirven de referencia a investigadores internacionales.
La conversación subrayó el giro ilustrado de la Maestranza en el siglo XVIII, cuando se transformó en academia de ciencias y motor cultural. Ese espíritu, recordó Atienza, “es el que nos inspira todavía hoy”.
El debate también abordó el reto estructural de la plaza de toros, declarada Bien de Interés Cultural. De la Muela explicó cómo los informes técnicos detectaron un riesgo real de colapso y cómo, junto a especialistas, se ha diseñado un plan para reforzar la doble arquería y el graderío, asegurando la vocación de permanencia del monumento.
La mirada de futuro se completa con la Escuela de Equitación, segunda más antigua de Europa, que mantiene viva la tradición caballeresca y proyecta un ambicioso plan de modernización diseñado por Rafael Moneo. “Podría convertir Ronda en un centro ecuestre de excelencia”, destacó Atienza.
La Maestranza es también motor educativo: becas a la excelencia, premios escolares y programas contra el fracaso escolar forman parte de su oferta. “La Maestranza está abierta a la comunidad escolar de Ronda”, insistió De la Muela.
El programa se cerró reivindicando la peculiaridad de una plaza concebida en 1785 para 5.000 personas en una ciudad de apenas 8.000 habitantes, y la hondura del toreo rondeño, legado de los Romero y los Ordóñez.
Entre aplausos, La Cultureta se despidió con la promesa de volver. La Real Maestranza de Caballería de Ronda quedó retratada no solo como templo taurino, sino como símbolo de memoria, modernidad y cultura compartida.