La revolución tecnológica nos ha hecho más eficientes pero también más vulnerables. Ayer nuestro sistema eléctrico dejó de funcionar y un día después aún no sabemos las causas. Recientemente la Comisión Europea nos recomendó tener un kit de supervivencia y una de las causas era un apagón eléctrico y ya se ha producido.
Paradójicamente, la solución es avanzar más en tecnología especialmente en ciberseguridad para hacer frente a estos imprevistos. Pero yo ayer estaba en Vigo, pude sacar dinero en efectivo de un cajero pocos minutos después del apagón, pude comer maravillosamente bien gracias a cocinas de gas y la buena voluntad de los hosteleros y pude ver un cielo estrellado sin contaminación lumínica en el centro de la ciudad.
Carlos, necesitamos la tecnología pero sin renunciar a lo analógico por pura contingencia. Ayer la única fuente de información fue la radio con transistores con pilas.