Buenos días Carlos, el informe Draghi identificaba como uno de los problemas de competitividad europeo la sobre regulación que aumenta los costes administrativos de las empresas y sobre todo eterniza los trámites y el tiempo es la variable más escasa que tenemos. La Comisión Europea ha cambiado radicalmente el relato y quiere menos leyes y más sencillas de cumplir, más inversiones y más empleo. Recientemente ha aprobado un paquete de medidas de simplificación administrativa en temas de sostenibilidad, llamado Omnibus, y le seguirán el sistema financiero, el comercio y el resto de actividades empresariales.
España se debería sumar a este proceso de reducir la burocracia, aprovechar la digitalización para hacerle la vida más fácil a las empresas para que las nuevas inversiones y los nuevos empleos vengan a nuestro país. Y deberían estar todos unidos; gobierno central, comunidades autónomas, diputaciones, cabildos, ayuntamientos. Nos jugamos mucho.