La verdad de la chistorra navarra: limpia, decente y muy sabrosa
Ante los agravios que ha sufrido durante los últimos días este embutido por su relación con el caso Koldo, Más de uno y Robin Food han querido hacerle un homenaje conversando con el actual campeón de la mejor chistorra navarra, Carlos Iriguibel.
En un momento en que la chistorra ha sido injustamente manchada por las informaciones del caso Ábalos —según la UCO, el asesor del exministro, Koldo García, se refería a los billetes de 500 euros como "chistorras"—, en 'Más de uno' hemos querido rendir homenaje a este embutido navarro, símbolo de la buena mesa y del trabajo artesanal. Otro día tocará reivindicar a las "lechugas", los billetes de 100 euros para los investigados.
Y qué mejor manera de hacerlo que celebrando al ganador del XIX Concurso Navarro de Chistorra, que este fin de semana reunió en Pamplona a elaboradores de toda la comunidad foral: de Barañain, Tudela, Tafalla, Zubiri, Elizondo… y también de Huarte, donde se encuentra la mejor chistorra de 2025. El reconocimiento ha sido para Carlos Iriguibel, de Carnicerías Iriguíbel, un negocio familiar con 75 años de historia que continúa siendo referencia en la tradición charcutera navarra.
La historia de los Iriguíbel arranca en 1950, cuando el abuelo Santiago abrió la primera carnicería. Hoy la tercera generación mantiene viva la receta original y el espíritu artesanal desde sus cuatro locales en Huarte, Villava y Mutilva. Carlos, junto a sus hermanos Roberto y Maribel, y su sobrino Adrián, defiende el legado familiar con orgullo: "Mi abuelo empezó con la carnicería, siguió mi padre y él nos enseñó a hacer la chistorra. Es un orgullo muy grande porque el pequeño comercio demuestra que resiste y hace muy bien las cosas".
La chistorra de los Iriguíbel —que ya ha ganado el certamen en tres ocasiones— destaca por su sabor equilibrado y su elaboración minuciosa. "Lo más trabajoso es limpiar las tripas en las que se embute. Usamos intestino de cerdo duro y lo lavamos a conciencia en agua con sal. Esa es la primera premisa y casi la más importante", explica Carlos. En su obrador producen cada semana decenas de kilos de chistorra, que venden tanto a particulares como a bares y restaurantes. También reciben pedidos a través de su página web, que ha ampliado su clientela más allá de Navarra.
Para quienes visiten Huarte y quieran degustarla ya preparada, Carlos recomienda la Cervecería Babylon, un negocio familiar que lleva casi diecisiete años sirviendo algunas de las mejores raciones del municipio. Su propietario, Manolo Resano, y su familia —Borja, Lourdes e Irati— pueden presumir ahora de ofrecer en su carta la "mejor chistorra de Navarra".
En Babylon se sirve frita, en bocadillo o acompañando sus populares hamburguesas, otro de los reclamos del local. "Somos un bar de cocina casera, con producto de calidad y mucho cariño", asegura Manolo, que invita a los visitantes a acompañar la chistorra con una buena cerveza artesanal navarra.