OPINIÓN

Monólogo de Alsina: "Diez horas en un tren"

Carlos Alsina reflexiona en su monólogo sobre las últimas incidencias ferroviarias que atrasaron los servicios de AVE y Renfe, del motivo del apagón causado el pasado lunes y las principales noticias que se trataban en España antes de este suceso.

Carlos Alsina

Madrid |

De regreso del puente aquellos, privilegiados, que hayan podido disfrutarlo. Y regreso accidentado para los viajeros de los Ave entre las líneas Andalucía- Sevilla- Madrid porque sucedieron dos sucesos de los que ha dado información Renfe y el propio Ministro Oscar Puente en redes.

  • El robo de cables en cuatro puntos de la provincia de Toledo que afectaron a la seguridad en la línea.
  • Se añadió un segundo incidente en el que han dado poco detalles aún, en los que uno de los convoyes se enganchó con la catenaria, lo que hizo que se agravara más aún la situación.

Hubo familias con niños que han pasado horas 10 horas dentro del tren en situaciones muy complicadas, y llegan con muy mal humor y quejosos con lo que han tenido que vivir. El caso es que el transporte ferroviario, que fue el que más costó en recuperarse del apagón del lunes pasado, ahora pasa por esto.

El caso es que el transporte ferroviario, que fue el que más costó en recuperarse del apagón del lunes pasado, ahora pasa por esto

De hecho, esta semana que comienza está plena de expectativas que ya veremos en qué quedan. Certeza, sólo tenemos una: que pase lo que pase, suceda lo que suceda, haya otro apagón (no seas cenizo) o no lo haya; haya otra gresca en el gobierno de coalición o haya más de una; haya relevaciones comprometedoras sobre Ábalos, o sobre el fiscal general, o sobre Sánchez Pérez-Castejón el músico; da igual lo que haya, Sánchez (el hermano del músico, alérgico a los funerales y a las centrales nucleares) terminará la semana con cientos de miles de votos más que los que tiene hoy. Lo ha dicho el oráculo. El sumo sacerdote de la demoscopia oficial, o sea, Tezanos, toma entre sus manos los posos del café, les aplica las inextricables reglas aritméticas que sólo él domina y concluye que el nuestro es un gobierno tocado por el dedo de Dios.

El sumo sacerdote de la demoscopia oficial, o sea, Tezanos, toma entre sus manos los posos del café, les aplica las inextricables reglas aritméticas que sólo él domina y concluye que nuestro gobierno es tocado por el dedo de Dios
  • Sánchez se convierte, de golpe, a la fe del rearme y la Defensa, se desdice —por enésima vez— a sí mismo, y los votos le llueven del cielo.
  • Su gobierno de coalición vuelve a quebrarse, Yolanda Díaz le hace una escena de pareja con quince millones de balas como quince millones de cuernos, Grande Marlaska es presentado ante la plaza pública como un perfecto indocumentado que no entiende la palabra Israel, y nuevos miles de votos llegan en aluvión a la sede socialista en la que Santos Cerdán ha bañado en lejía todo lo que una vez pasó por las manos de Koldo, que fue todo.
  • España se queda sin suministro eléctrico un lunes por la mañana, tarda seis horas en ofrecer alguna información el gobierno, confunde al personal retratando a Red Eléctrica como si fuera lo que no es —una empresa extraña a la órbita gubernativa—, alienta la hipótesis de un ciberataque que hasta hoy sólo el gobierno ve… Y una tromba de nuevos votos entusiastas, electrizados, ¡gigavatios de votos! Iluminan el camino del triunfo y hacen que el CIS brille como nunca.
El gobierno alienta la hipótesis de un ciberataque que hasta hoy sólo él ve… Y una tromba de nuevos votos entusiastas, electrizados, ¡gigavatios de votos! Iluminan el camino del triunfo y hacen que el CIS brille como nunca

Que dice Tezanos que ha preguntado a la gente sobre el apagón —porque le pareció oportuno—y le sale que a seis de cada diez ciudadanos la información que dio el gobierno le pareció insuficiente y que sólo uno de cada cuatro comulga con lo del ciberataque, pero que aprovechando la encuesta ha preguntado también a quien votarán y es un clamor que el PSOE va por delante. Pero cada vez más por delante. Siete puntos, señora. Más que cuando no sabíamos de las andanzas de Ábalos y Aldama, más que antes de la espantada fake de hace un año, más que cuando Sánchez renegaba de amnistías, más que cuando renegaba de comprar armas y blindados, más que nunca, más no cabe.

Ha preguntado a la gente sobre el apagón —porque le pareció oportuno— y aprovechando ha preguntado también a quien votarán, y es un clamor que el PSOE va por delante. Pero cada vez más por delante. Siete puntos, señora

O sí, porque en la próxima encuesta siempre puede subirle la ventaja a ocho. Total, ¿ante quien responde el presidente del CIS si el retrato que hace de la sociedad española no se compadece con la realidad? ¿Quién lo examina a él? Respuesta: nadie. Él decide los debates sociales que le interesan —nunca preguntó por la amnistía— y él escoge las preguntas acorde con las cosas que se le ocurren. Esta vez ha preguntado: ‘¿Cree usted que sería necesario o conveniente crear un ministerio para hacer frente a las situaciones de emergencia que pudieran surgir?’ Se podía responder sólo sí o no. No dejaba responder: pero si ya hay ministerios para todas las emergencias posibles. Lástima que la pregunta no fuera: ‘¿Acaso no son los ministerios lo que da a los españoles tranquilidad, seguridad, certeza de estar en las mejores manos?’ Claro que sí. Alabado sea el profeta.

Lástima que la pregunta no fuera: ‘¿Acaso no son los ministerios lo que da a los españoles tranquilidad, seguridad, certeza de estar en las mejores manos?’ Claro que sí. Alabado sea el profeta

Una semana del apagón

Una semana después del apagón, son tantos los mil-millones de datos, los cinco mil milisegundos, es todo tan intrincado y tan complejo con tantas variables, tantos actores, tanto de todo, que como dice la vicepresidenta Aagesen los organismos europeos se dan seis meses para aclarar qué ha pasado. ¡Seis meses! Sí, bueno, pero el gobierno no, el gobierno no dice que vayan a ser seis meses, dice que serán muchos días. Muchos. ¿Pero cuántos? Pues bastantes. La horquilla está entre muchos días y un poco menos de seis meses.

La horquilla está entre muchos días y un poco menos de seis meses

¿Tiene alguna certeza, entonces, el gobierno sobre lo que sucedió? Pues, a ver. Tiene la certeza de que algunas cosas han tenido que pasar, varias porque no sólo se cayó una parte de la producción sino que luego no funcionaron los cortafuegos. Y tiene la certeza de que las renovables no han sido el problema. Declara la vicepresidenta tres a El País: ‘España será verde o no será’. Visto así, dices más vale que sea. Será que si apostamos por la nuclear dejamos de ser España o algo. La mejor respuesta de la vicepresidenta —otra certeza— en la entrevista de La Vanguardia. Pregunta: ‘¿Beatriz Corredor tiene su puesto en peligro?’ Respuesta: ‘Por supuesto que no’. A ver, uno esperaría que respondiera: ‘Eso pregúnteselo a los accionistas, que es una empresa privada’.

Le preguntan: ‘¿Beatriz Corredor tiene su puesto en peligro?’ Respuesta: ‘Por supuesto que no’. A ver, uno esperaría que respondiera: ‘Eso pregúnteselo a los accionistas, que es una empresa privada’

Quién será el gobierno para decidir sobre la defenestración de una presidenta de compañía privada, ¿verdad? Pues el que decide lo que se hace en esa compañía, cuya quinta parte del capital es del Estado y a cuya presidenta —como a los presidentes anteriores— los ha puesto ahí el gobierno de turno. Mal asunto cuando presumes de buscar la verdad y la transparencia y camuflas bajo la elástica etiqueta de operador privado la realidad de una red controlada por el poder político. Pero bueno, nada que vaya a sorprender a nadie a estas alturas, ya son siete años de mañas y juegos de manos de este gobierno.

Mal asunto cuando presumes de buscar la verdad y la transparencia y camuflas bajo la elástica etiqueta de operador privado la realidad de una red controlada por el poder político

El miércoles alumbrará Sánchez el Hemiciclo con la luz de su palabra y se hará un mix energético entre el argumentario sobre el apagón —ay de aquellos que defendéis a las eléctricas, lobistas, (no te ofendas, Pepe Blanco)— y el argumentario del plan de rearme —ay de aquellos que defendéis el apaciguamiento, bastante he hecho con renunciar a las balas israelíes—. No sé si ustedes se acuerdan, pero antes del apagón y de que se muriera el Papa, el debate político en España versaba sobre el gasto en Defensa, los tirones de orejas que nos estaban dando la Unión Europea y la OTAN y el arrastrar los pies de Sánchez que empezaba a crearle problemas fuera.

Hará un mix entre el argumentario sobre el apagón —ay de aquellos que defendéis a las eléctricas, lobistas— y el argumentario del plan de rearme —ay de aquellos que defendéis el apaciguamiento, bastante he hecho con renunciar a las balas israelíes—

Luego se murió el Papa y compareció el presidente, en el primer día de luto, para compadecerse de la industria de seguridad española y anunciarle una inyección de moral estimada en diez mil millones de euros.

No sé si se acuerdan ustedes, pero antes del apagón y de que el Papa se muriera, el debate político en España versaba sobre el rechazo de los socios de izquierdas al plan de rearme de Sánchez, Sumar votando a favor de salirnos de la OTAN y Podemos colgándole del cuello al presidente el cartel de señor de la guerra.

Se murió el Papa y compareció el presidente, en el primer día de luto, para compadecerse de la industria de seguridad española y anunciarle una inyección de moral estimada en diez mil millones de euros

No sé, en fin, si se acordarán ustedes, pero antes de que echáramos las mañanas buscando una explicación político-psicológica a la ausencia de Sánchez en el funeral del Papa y al papelón de Marlaska en los quince millones de balas, el debate político en España versaba sobre un presidente que protagoniza el giro histórico de disparar el gasto público en Defensa al tiempo que garantiza que nada consultará al Parlamento, nada negociará en el Parlamento, nada votará en el Parlamento. Y nada de presentar proyecto de Presupuestos a las Cortes porque, como diría Iván Redondo, esto de las Cortes, para un gobierno en minoría, es una emboscada.

Y nada de presentar proyecto de Presupuestos a las Cortes porque, como diría Iván Redondo, esto de las Cortes, para un gobierno en minoría, es una emboscada

Ahora que Roma se apresta a elegir nuevo Papa, aprovechemos los días previos a la fumata blanca para recordar dónde nos habíamos quedado.