Marta García Aller: "¿Habrías reconocido tú la señal de socorro para víctimas de violencia de género?"
Marta García Aller destaca la importancia de este signo que permitió a una chica de Burgos pedir ayuda cuando un hombre la estaba acosando con intención de agredirla sexualmente.
No sé si yo podría haberla salvado. No paro de darle vueltas. Creo que no. Creo que yo no habría entendido la señal. Y por eso no me quito de la cabeza la noticia de la chica en Burgos que pidió ayuda con laseñal de socorro para víctimas de violencia de género. Le dijo a su agresor que necesitaba ir al baño. Estaba aterrorizada porque entendió que quería violarla.
Era de noche. En plenas fiestas de Burgos. Cuenta la policía que el joven había insistido en acompañarla a casa junto a sus amigos. Como hicieron los de La Manada, al principio parecía que iban de forma amistosa. Al alejarse de la fiesta, los cuatro amigos desaparecieron y el presunto agresor se quedó a solas con ella. Empezó a tocarla sin su consentimiento. Ella le dijo que no quería. Él siguió. Ella no sabía cómo escapar sin ponerse en riesgo. Y al pasar por delante del Hospital tuvo una idea. La excusa era ir al baño.
Al entrar por Urgencias, la chica hizo laseñal internacional de auxilio, por si alguien la reconocía. Es discreta pero efectiva. La he visto alguna vez explicada en el baño de alguna gasolinera, pero no le había prestado suficiente atención. Nunca pensamos que la vamos a necesitar. Pero también es importante aprenderla por si le está pasando a alguien, a alguien que de repente entre en esa gasolinera o en un bar o en el Hospital Universitario de Burgos en medio de las fiestas patronales fingiendo que necesita ir a hacer pis, pero deseando con todas sus fuerzas que alguien reconozca el gesto que hace con la mano, porque el miedo la paraliza para intentar nada más.
Al entender la señal de la chica, otra mujer entendió lo que pasaba y avisó a seguridad. Eso la salvó. Llegó la policía y detuvo al presunto agresor. Y todo gracias a esa señal. Una señal de socorro discreta pero efectiva. Consiste en cerrar el puño derecho con el pulgar dentro. ¿La habrías reconocido tú? A partir de ahora, sí.
¿Moraleja?
Si necesitas ayuda, cierra el puño, antes de que te hagan un rasguño.