testimonios en el especial de Alsina

La desolación de Dominga tras perder su casa en los incendios: "Mires por donde mires es negro"

ondacero.es

Madrid |

Foto: Dominga Saturnino en el momento dela entrevista con Alsina. Tomás Sanjuán

Dominga Saturnino es una vecina de San Vicente de Leira que ha perdido su casa y todos sus recuerdos familiares en los incendios que han afectado a la zona del Concello de San Martín de Valderorras. Le explica a Alsina lo difícil que fue tomar la decisión de abandonar su casa cuando vieron que el fuego se acercaba a una velocidad "tan intensa" que el sonido que hacía parecía el de un caza.

Denuncia esta vecina que no tuvieron ayuda de nadie de la administración salvo la del alcalde y que lograron desalojar la aldea, donde había mayores de hasta 90 años, con mucha dificultad.

Un pueblo abandonado por la administración

El alcalde del Concello ha explicado como la situación de acceso al pueblo era crítica desde hace años debido al mal estado de la carretera que conectaba con el municipio que la diputación nunca se encargó de arreglar, como colmo la explotación de una cantera situado más abajo produjo un derrumbe que desplazó la carretera 200 metros dejando al pueblo incomunicado durante tres años. En ese tiempo la diputación de Ourense no hizo nada hasta que trasladó "el muerto" al concello que edificó una pista de emergencia, la única salida con la que contaron los vecinos para poder salir del pueblo.

Dominga ha contado como esta situación era un problema muy grave para el pueblo, especialmente para la gente vulnerable. En una ocasión tuvo que ser ella la que salvó la vida de su padre en una ocasión tras un síncope después de que la ambulancia tardara una hora y media más de lo esperado y no podía dormir en los últimos años de vejez de su madre porque no podía llevarla a cuidados paliativos al carecer de una vía de transporte.

Lamenta que su vida ha quedado allí enterrada y se emociona al relatar la devastación que ha visto al volver a su aldea y ver el estado en el que ha quedado no sólo su casa sino la vegetación que había alrededor, "antes era todo verde y ahora mires donde mires es negro".

Era todo verde y ahora es negro

A la pérdida de su casa Dominga tiene que sumar la de sus castaños, uno de ellos de 1.600 años que ha quedado completamente calcinado, "esto será muy difícil de recuperar", lamenta. Espera que las administraciones no les abandonen y que les ayuden a salir adelante porque quiere volver a su aldea y expresa su indignación con las administraciones, "no entiendo por qué no se evitó que la aldea quedara arrasada".