El expresidente del Gobierno (1996-2004) y exlíder del PP, José María Aznar ha presentando su último libro "Orden y libertad" y ha reflexionado sobre la situación política nacional, defendiendo la necesidad de afrontar los desafíos actuales sin inhibiciones.
"La situación de España ha sido muy difícil y han cabido muchas cosas, menos la inhibición", ha asegurado Aznar, apelando a que las respuestas solo pueden venir "por unas elecciones o por una moción de censura", opción que ha visto improbable en el contexto actual. El expresidente ha insistido en que "los españoles han debido decidir si quieren ser espectadores o ciudadanos activos".
Aznar ha señalado que la responsabilidad política y ciudadana han sido claves para construir el porvenir del país: "Cuando ha habido momentos críticos en la vida de un país, ha habido derecho a muchas cosas menos a inhibirse". El exmandatario ha destacado además la frustración que ha percibido en amplios sectores de la sociedad y ha recalcado que "la gran responsabilidad que ha tenido un líder político ha sido no alimentar la frustración", instando a mantener "la cabeza fría y el ánimo muy tenso".
Defendiendo el marco constitucional, Aznar ha sostenido: "La Constitución nos ha amparado a todos. Ha sido plural, suficiente y no ha sido un problema. El problema ha estado en quienes han querido romper la Constitución o la unidad de la nación española".
El expresidente ha matizado la diferencia entre los pactos alcanzados en el pasado y los acuerdos actuales del Gobierno con el independentismo, subrayando la lealtad constitucional como fundamento de cualquier alianza.
Aznar ha reconocido la división interna en el centro-derecha y la emergencia de Vox, pero ha advertido: "No he creído en las políticas populistas, me han parecido un horror y hoy han sido la amenaza de la democracia liberal". Ha llamado a no perder el "pilar constitucional" del Partido Popular y ha remarcado la necesidad de recuperar "objetivos comunes y propósitos"; ha abogado por evitar una España fragmentada y confrontada.
En una de sus intervenciones más prácticas, Aznar ha apoyado "la inmigración legal y controlada, vinculada a nuestro mundo histórico y cultural", haciendo especial referencia a Hispanoamérica. Ha criticado prácticas nacionalistas en la gestión de la inmigración y ha recordado la negativa que ha mantenido a poner barreras a la entrada de hispanoamericanos en España.
El expresidente ha alertado sobre la erosión del orden institucional y ha reclamado el principio de responsabilidad: "España ha perdido en gran medida el sentido de la responsabilidad en la esfera pública". Ha defendido que "la expansión de derechos ha debido ir acompañada del principio de responsabilidad", y ha criticado los casos en los que se han incumplido las funciones institucionales. Aznar ha insistido en la urgencia de convocar elecciones para restaurar la convivencia.
Aznar ha mostrado su respaldo al liderazgo de Feijóo y ha destacado la reconciliación interna del partido, afirmando que "el Partido Popular ha tenido un buen capitán para lo que ha necesitado España" y ha deseado públicamente el éxito del actual presidente de la formación.
En tono más distendido, Aznar ha rechazado cualquier aspiración a la presidencia del Real Madrid, ha elogiado a Florentino Pérez y ha recalcado su afición por el deporte y la neutralidad.
La entrevista, en la voz directa e indirecta del expresidente, ha dejado clara su apuesta por la convocatoria electoral y su diagnóstico de los principales desafíos que ha enfrentado la política española actualmente.española actualmente.