PRÓTESIS

El Gregorio Marañón se convierte en el primer hospital del mundo en implantar una prótesis ósea de metamaterial

El hospital madrileño se convierte en pionero al utilizar esta tecnología aeroespacial, con la que se aligerará significativamente el peso y el coste de las futuras prótesis personalizadas.

Sergio Ruiz de Gopegui | EFE

Madrid |

Vista de la primera prótesis personalizada en el mundo realizada con un nuevo metamaterial | EFE

El Hospital Gregorio Marañón ha diseñado, fabricado e implantado la primera prótesis personalizada de metamaterial del mundo, una estructura empleada en la tecnología aeroespacial que puede sentar un importantísimo precedente en la sanidad pública.

Esta nueva prótesis trae consigo una serie de avances determinantes. En primer lugar, permite aligerar drásticamente el peso: de los varios kilos que suelen pesar las prótesis convencionales se pasa a tan solo unos pocos gramos.

En segundo lugar, su coste de fabricación permitirá universalizar este tipo de recursos, reduciendo las decenas de miles de euros habituales a unos 3.000 euros mediante impresión 3D, según explicaron durante la presentación Rubén Pérez, cirujano oncólogo del hospital, y Luis Saucedo, subdirector del Instituto de Investigación Sanitaria del centro e ingeniero de la Universidad Politécnica de Madrid.

No sustituye: imita al hueso

Otra de las grandes novedades de este implante es que no sustituye al hueso, sino que lo imita y se integra con él. Al ser hueco, se rellena con injertos óseos, lo que permite que el cuerpo humano lo acepte como propio sin generar el rechazo habitual de las estructuras ajenas.

Al ser más ligero y quedar totalmente integrado, el paciente recupera su actividad funcional anterior sin las complicaciones que desencadenan las prótesis más pesadas, reduciendo además los tiempos de cirugía y el riesgo de sangrados o infecciones.

Las prótesis de metamaterial están compuestas por barras de escala milimétrica que posibilitan recrear la forma y la función del hueso. El hito de la pieza creada por el Marañón, fabricada en aleación de titanio mediante impresión 3D hiperpersonalizada, radica en que ha sido concebida de forma íntegra por un centro público empleando, por primera vez, ingeniería aeroespacial.

"Que se diseñen soluciones a medida dentro de la industria es algo que existe, pero que se haga directamente desde un hospital es muy poco habitual, y más aún siendo un hospital público universitario. Es una fortaleza de nuestro Sistema Nacional de Salud que nos permite poner un entorno académico y científico al servicio directo del paciente", celebró el cirujano.

Un avance que evitó una amputación

Por el momento, el trabajo conjunto de los cirujanos del Marañón y los ingenieros de la Politécnica ha permitido salvar la pierna de un varón de 38 años diagnosticado con un sarcoma de alto grado en la tibia.

Para su caso no existía otra alternativa que la amputación; sin embargo, un año después de la intervención, el paciente hace una vida absolutamente normal e incluso camina sin necesidad de muletas.