El periodista de Onda Cero Ignacio Jarillo presenta 'Culpables', una obra donde explora la culpa, la verdad y los secretos más íntimos
El periodista presenta una obra construida a través de sesiones de terapia, donde los personajes desnudan sus verdades y cuestionan su propia responsabilidad.
Ignacio Jarillo, conocido por su trayectoria como periodista en Onda Cero, da un paso más en su faceta literaria con 'Culpables', una novela que se adentra en los mecanismos de la culpa, la verdad y los traumas personales.
Durante una entrevista en La Brújula, el autor explicó que la obra se estructura como "siete sesiones" en las que distintos personajes "cuentan lo que les pasa, lo que les duele y la culpa que ellos creen sentir o tener", aunque matiza que "uno no puede ponerse la pegatina de culpable", subrayando la complejidad moral que atraviesa el libro.
Ambientada en una isla mediterránea, la novela presenta relatos aparentemente independientes que el lector deberá conectar. Todo arranca con una confesión inquietante: "Alguien confiesa que no sabe si ha matado a alguien y no lo sabe porque no lo tiene muy claro", un punto de partida que introduce un trauma colectivo y una reflexión sobre la responsabilidad individual.
Jarillo apuesta por un enfoque narrativo que busca la máxima verosimilitud y que, según explicó, evita la intervención del narrador para dejar hablar a los personajes. Porque, tal y como afirmó el propio Rafa Latorre, director de La Brújula, "lo más difícil que puede hacer un narrador es inhibirse", en referencia a un estilo que permite al lector "escuchar" directamente las confesiones.
La novela plantea una reflexión sobre la construcción de la culpa y su origen. "Hay personajes que generan una toxicidad tremenda, que son culpables ante nuestros ojos, pero en realidad también son víctimas de quienes les hicieron así", señaló, introduciendo un dilema moral que recuerda al mito de Frankenstein: "Nunca se sabe si fue antes el monstruo o el doctor".
Frente a la exigencia de rigor del periodismo, la escritura de ficción le ofrece un espacio de libertad: "El hecho de poder escribir ficción… relaja mucho". Sin embargo, reconoce que el proceso creativo es exigente: "La sufro. No sé si la disfruto… pero cuando lo ves, lo hueles, entonces sí".